Nos Queda La Palabra

octubre 6, 2010

…en el pecho lo que soy

 

FlamencoDeLaHistoria

 

Dios de la nada

(Camarón-Tomatito-Paco de Lucía)

 

Tengo en vez de un corazón

no sé cuantos corazones

Tengo en vez de un corazón

en el pecho lo que soy

Y todos me piden amor

y  uno a uno se lo doy

 

Dios de la nada,

fuera del espino,

prepárame un laíto´

pa´que yo pueda llevar

al que allí quiera mi sitio

 

Dulce hada

que me estás haciendo volar

te doy la via´

y la muerte que me das

Reforzaré las venas con mi piel

tengo mi sangre en las venas cargás´

 

Solo, me encuentro mu´solo,

cuando me miro al espejo

ya no sé ni lo que digo:

vivo con el pensamiento,

Sin un amigo, sin un amigo.

Sólo palabras

que se lleva el viento

vuelvo a cantarle

al mundo que yo siento:

vuelvo a vivir con mis alegrías

sin olviar´que yo vivo sufriendo

 

Salí de la tierra,

nací de tu vientre

Ay, mare Juana,

que me quitan la vía´

sólo quieren mi muerte.

 

 

Palabras clave l   GALERÍA DE FOTOS. PACO DE LUCÍA & FLAMENCO SOY

                                   Flamenco-world.com

 

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septiembre 25, 2010

…por los hondos caminos de la guitarra

 

Cold in hand blues 

y qué es lo que vas a decir
voy a decir solamente algo
y qué es lo que vas a hacer
voy a ocultarme en el lenguaje
y por qué
tengo miedo

             Alejandra Pizarnik

*

(cuenta suspendida)
Actualización
(08.10.10)
 

Symphony No. 14 Shostakovich – II Mov. Malagueña Allegretto

 nikolaos333

(En el canal de nikolaos333 se encuentra disponible  el texto original de Lorca  traducido al inglés, editado en los comentarios)

Gyorgy Lehel, direttore

Adrienne Csengery, soprano

Peter Koves, basso

Orchestra da Camara de Losanna

 

Malagueña 

La muerte
entra y sale
de la taberna.

Pasan caballos negros
y gente siniestra
por los hondos caminos
de la guitarra.

Y hay un olor a sal
y a sangre de hembra,
en los nardos febriles
de la marina.

La muerte
entra y sale
y sale y entra
la muerte
de la taberna.

 

                                                Federico García Lorca

 

Cita l A Media Voz (Alejandra Pizarnik)

Texto l Federico García Lorca. Poema del Cante Jondo. Tres Ciudades.

               Net Contribution by Eric Laermans

Enlaces de interés l  

Wikipedia l Symphony No. 14 (Shostakovich)

WordPress l  The Exhaustive Shostakovich

                      Six Romances on Texts by Japanese Poets, op. 21, for tenor and orchestra  (1928-1932)

Entradas relacionadas l Nos queda la palabra (Shostakovich)

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febrero 6, 2010

«Surge amica mea et veni»

 

 «Cuando iba Jaime Gil de Biedma a Roma solíamos pasear por la Via Apia, donde todavía tengo un amante que me espera (…) Mi enamorado (…) sigue allí, es una estatua».

María Zambrano

 

La llama 

     Asisitida por mi alma antigua, por mi alma primera al fin recobrada, y por tanto tiempo perdida. Ella, la perdidiza, al fin volvió por mí. Yentonces comprendí que ella había sido la enamorada. Y yo había pasado por la vida tan sólo de paso, lejana de mí misma .Y de ella venían las palabras sin dueño que todos bebían sin dejarme apenas nada a cambio. Yo era la voz de esa antigua alma. Y ella, a medida que consumaba su amor, allá, donde yo no podía verla; me iba iniciando a través del dolor del abandono. Por eso nadie podía amarme mientras yo iba sabiendo del amor. Y yo misma tampoco amaba. Sólo una noche hasta el alba. Y allí quedé esperando. Me despertaba con la aurora, si es que había dormido. Y creía que ya había llegado, yo, ella, él… Salía el Sol y el día caía como una condena sobre mí. No, no todavía.

Zambrano, M.:  Diotima de Mantinea, en Hacia un saber sobre el alma, Madrid,
Ed. Alianza, 1989, p. 197

Cita  l  Roma, matria nutricia de María Zambrano

                Por Rogelio Blanco Martínez

                Cervantes Virtual

Texto l  A media voz

Palabras clave l    Algún día en alguna parte l María Zambrano 

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Yo sé que ver y oir a un triste enfada
cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía,
a una región esquiva y desolada.

.

Lo que he sufrido y nada todo es nada
para lo que me queda todavía
que sufrir el rigor de esta agonía
de andar de este cuchillo a aquella espada.

.

Me callaré, me apartaré si puedo
con mi constante pena instante, plena,
a donde ni has de oírme ni de de verte.

.

Me voy, me voy, me voy, pero me quedo,
pero me voy, desierto y sin arena:
adios, amor, adios hasta la muerte.

 

El rayo que no cesa. Miguel Hernández.

 

Foto: Maruja Mallo en su estudio. Madrid, 1936 

 

Imagen l Mujeres en el Arte

 

 

enero 31, 2010

…uma coisa que está comigo.

 

Alberto Caeiro – O amor é uma companhia

El amor es una compañía.
Ya no sé andar solo por los caminos,
porque ya no puedo andar solo.
Un pensamiento visible me hace andar más deprisa
y ver menos, y al mismo tiempo disfrutar de ir viéndolo todo.
Incluso la ausencia de ella es una cosa que está conmigo.
Y ella me gusta tanto que no sé cómo desearla.Si no la veo, la imagino y soy fuerte como los árboles altos.
Pero si la veo tiemblo, no sé que ha sido de lo que siento en su ausencia.
Todo yo soy cualquier fuerza que me abandona.
Toda la realidad me mira como a un girasol con el rostro de ella en el medio.
O amor é uma companhia.
Já não sei andar só pelos caminhos,
Porque já não posso andar só.
Um pensamento visível faz-me andar mais depressa
E ver menos, e ao mesmo tempo gostar bem de ir vendo tudo.
Mesmo a ausência dela é uma coisa que está comigo.
E eu gosto tanto dela que não sei como a desejar.Se a não vejo, imagino-a e sou forte como as árvores altas.
Mas se a vejo tremo, não sei o que é feito do que sinto na ausência dela.
Todo eu sou qualquer força que me abandona.
Toda a realidade olha para mim como um girassol com a cara dela no meio.

10-7-1930
“O Pastor Amoroso”. In Poemas de Alberto Caeiro. Fernando Pessoa. (Nota explicativa e notas de João Gaspar Simões e Luiz de Montalvor.) Lisboa: Ática, 1946 (10ª ed. 1993). pp.100.

Extraído de la bitácora “Un Año con Pessoa”  de Carlos Ciro

  Pessoas de Pessoa    (http://pessoasdepessoa.wordpress.com/)

Versiones
Todas las versiones españolas de textos pessoanos (de y sobre Pessoa) que aparecen en este blog han sido realizadas por el creador del Blog, Carlos Ciro. Los textos originales citados pueden, en general, encontrarse en el dominio público en diversos puntos del ciberespacio

septiembre 28, 2009

el más triste de los hombres

 

Al principio, Bartleby escribió extraordinariamente. Como si hubiera padecido un ayuno de algo que copiar, parecía hartarse con mis documentos. No se detenía para la digestión. Trabajaba día y noche, copiando, a la luz del día y a la luz de las velas. Yo, encantado con su aplicación, me hubiera encantado aún más si él hubiera sido un trabajador alegre. Pero escribía silenciosa, pálida, mecánicamente.

Una de las indispensables tareas del escribiente es verificar la fidelidad de la copia, palabra por palabra. Cuando hay dos o más amanuenses en una oficina, se ayudan mutuamente en este examen, uno leyendo la copia, el otro siguiendo el original. Es un asunto cansador, insípido y letárgico. Comprendo que para temperamentos sanguíneos, resultaría intolerable. Por ejemplo, no me imagino al ardoroso Byron, sentado junto a Bartleby, resignado a cotejar un expediente de quinientas páginas, escritas con letra apretada.

Yo ayudaba en persona a confrontar algún documento breve, llamando a Turkey o a Nippers con este propósito. Uno de mis fines al colocar a Bartleby tan a mano, detrás del biombo, era aprovechar sus servicios en estas ocasiones triviales. Al tercer día de su estada, y antes de que fuera necesario examinar lo escrito por él, la prisa por completar un trabajito que tenía entre manos, me hizo llamar súbitamente a Bartleby. En el apuro y en la justificada expectativa de una obediencia inmediata, yo estaba en el escritorio con la cabeza inclinada sobre el original y con la copia en la mano derecha algo nerviosamente extendida, de modo que, al surgir de su retiro, Bartleby pudiera tomarla y seguir el trabajo sin dilaciones.

En esta actitud estaba cuando le dije lo que debía hacer, esto es, examinar un breve escrito conmigo. Imaginen mi sorpresa, mi consternación, cuando sin moverse de su ángulo, Bartleby, con una voz singularmente suave y firme, replicó:

-Preferiría no hacerlo.

Me quedé un rato en silencio perfecto, ordenando mis atónitas facultades. Primero, se me ocurrió que mis oídos me engañaban o que Bartleby no había entendido mis palabras. Repetí la orden con la mayor claridad posible; pero con claridad se repitió la respuesta:

-Preferiría no hacerlo.

-Preferiría no hacerlo -repetí como un eco, poniéndome de pie, excitadísimo y cruzando el cuarto a grandes pasos-. ¿Qué quiere decir con eso? Está loco. Necesito que me ayude a confrontar esta página: tómela -y se la alcancé.

-Preferiría no hacerlo -dijo.

Lo miré con atención. Su rostro estaba tranquilo; sus ojos grises, vagamente serenos. Ni un rasgo denotaba agitación. Si hubiera habido en su actitud la menor incomodidad, enojo, impaciencia o impertinencia, en otras palabras si hubiera habido en él cualquier manifestación normalmente humana, yo lo hubiera despedido en forma violenta. Pero, dadas las circunstancias, hubiera sido como poner en la calle a mi pálido busto en yeso de Cicerón.

 

Fragmento de Bartleby, el escribiente, de Herman Melville.

 

Fuente l Ciudad Seva. (Texto completo)

 

“I would prefer not to”

 

 

agosto 25, 2009

En torno a Galileo…

 

Tenemos miedo a nuestra vida que es soledad y huimos de ella, de su auténtica realidad, del esfuerzo que reclama, y escamoteamos nuestro auténtico ser por el de los otros, por la sociedad. Pero esta sociedad no es la compañía efectiva de que en otra jornada hablé: aquélla, por ejemplo, la compañía o sociedad que intenta ser el amor, que era el ensayo de unir mi soledad, la autenticidad de mi vida, a la soledad de otro -que era fundir dos soledades como tales en una como soledad de dos. Mas esta sociedad a que me entrego implica que previamente he renunciado a mi soledad, que me he embotado y cegado para ella , que huyo de ella y de mi mismo para hacerme “los otros”.

Mis opiniones consisten en repetir lo que oigo decir a otros. Pero ¿quién es ese o esos otros a quienes encargo de ser yo? ¡Ah! , nadie determinado: ¿ quién es el que dice lo que se dice? ¿Quién es el sujeto responsable de ese decir social, el sujeto impersonal del se dice? ¡Ah!, pues…la gente. Y la gente no es éste ni aquél- la gente es siempre el otro que no es precisamente éste ni áquél-, es el puro otro, el que no es nadie. La gente es un yo irresponsable, el yo de la sociedad- o social. Y al vivir yo de lo que se dice, y llenar con ello mi vida, he sustituido el yo mismo que soy en mi soledad por el yo-gente  – me he hecho “gente”- en vez de ser mi auténtica vida me la desvivo alterándola.

 

Leer texto completo En torno a Galileo. José Ortega y Gasset

mayo 26, 2009

Contad mi triste historia a los niños que pasen.

 

Figurín_Mariana Pineda_Dalí 

Figurín de “Mariana Pineda” diseñado por Salvador Dalí

…oooOOOooo…

Carmen:
Porque has amado mucho, Dios te abrirá su puerta.
¡Ay, triste Marianita! ¡Rosa de los rosales!

Novicia 1: (Arrodillándose.)
Ya no verán tus ojos las naranjas de luz
que pondrá en los tejados de Granada la tarde.
(Fuera empieza un lejano campaneo.)

Monja 1: (Arrodillándose.)
Ni sentirás la dulce brisa de primavera
pasar de madrugada tocando tus cristales.

Novicia 2: (Arrodillándose y besando la orla del vestido de Mariana.)
¡Clavellina de mayo! ¡Rosa de Andalucía!,
que en las altas barandas tu novio está esperándote.

Carmen:
¡Mariana, Marianita, de bello y triste nombre,
que los niños lamenten tu dolor por la calle!

Mariana: (Saliendo.)
¡Yo soy la Libertad porque el amor lo quiso!
¡Pedro! La Libertad, por la cual me dejaste.
¡Yo soy la Libertad, herida por los hombres!
¡Amor, amor, amor, y eternas soledades!

(Un campaneo vivo y solemne invade la escena, y un coro de niños empieza, lejano, el romance. Mariana se va, saliendo lentamente, apoyada en Sor Carmen. Todas las demás monjas están arrodilladas. Una luz maravillosa y delirante invade la escena. Al fondo, los niños cantan.)

¡Oh, qué día triste en Granada,
que a las piedras hacía llorar,
al ver que Marianita se muere
en cadalso por no declarar!
(No cesa el campaneo.)

 
Telón lento

Granada, 8 de enero de 1925.

 

  Mariana Pineda. 1925. Romance popular en tres estampas. Federico García Lorca.

 

mariana_pineda_Lorca
Decorado extraído del libro “García Lorca. Vida y obra de un poeta” de José Monleón

 

El recuerdo de mi suplicio hará más por nuestra causa que todas las banderas del mundo.

Mariana Pineda

Imágenes extraídas de  Margarita Xirgu.

 

septiembre 11, 2008

Nos lo podemos permitir…

Filed under: Uncategorized — Etiquetas: , , , , , , — labalaustra @ 2:37 pm

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