Nos Queda La Palabra

enero 20, 2010

Homenaje a voz ahogada…

 

 

“Mi vida,

 os la puedo contar en dos palabras:

 Un patio.

 Y un trocito de cielo

por donde a veces pasan

una nube perdida

y algún pájaro huyendo de sus alas”.

 

Marcos Ana

 

La cárcel fue mi universidad. Conocí a mucha gente. Coincidí con Buero Vallejo y con Miguel Hernández entre otros muchos. Miguel Hernández era una persona entrañable, murió de franquismo en la prisión de Alicante en el año 42. Unos años después le hicimos uno de nuestros homenajes: Esperábamos a la noche, a que cerraran las galerías. Entonces montábamos un pequeño escenario con mantas y sábanas. En las ventanas algunos presos se dedicaban de la vigilancia y así, en el silencio terrible de la cárcel, hacíamos los homenajes. El de Miguel Hernández lo titulamos Sino sangriento, que es el nombre de uno de sus versos. Tenía tres actos, con los nombres de tres de sus libros: El rayo que no cesa, Vientos del pueblo, que trata de la guerra y Cancionero y romancero de ausencias, que era el de la cárcel. Unos narradores relataban los hechos y una pequeña banda de música se colocaba detrás del escenario con sus instrumentos realizados con los palos de las escobas y con cosas así. Era muy ingenioso: se cortaba un trozo de escoba de caña. Unas gomas sujetaban un papel de fumar en cada punta y se le abrían unos orificios. Sólo con eso salía una música preciosa, que era como un zumbido, pero muy bonito. Una cosa tremenda. Esa bandita, compuesta por cuatro o cinco personas, iba poniendo música a determinados pasajes. Cuando los locutores contaban la parte de la guerra de España y de los soviéticos se oía La Internacional. Con los franceses y André Martí… se oía La Marsellesa. Los mexicanos con Siqueiros y tal… Se oía La Cucaracha. Todo a media voz. Se titulaba Homenaje a voz ahogada a Miguel Hernández. Fue algo impresionante, en medio del silencio de la prisión. De vez en cuando, oías el «alerta» de los centinelas desde las garitas. Toda la noche: «¡Alerta el uno!, ¡Alerta el dos!, ¡Alerta el tres!» Eso se hacía para que el cabo de guardia supiera que no se había dormido ninguno de los centinelas. Hicimos otros homenajes a Rafael Alberti y Neruda. Creo que jamás se podrá concebir un homenaje más emocionante que éste.

 

Texto    Blog de Marcos Ana ENTREVISTA PUBLICADA EN LA PRENSA LATINOAMERICANA
Poema  Blog de Marcos Ana
Imagen Dibujikos. Kalvellido  www.kalvellido.net

 

 .

Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del
                                                                        Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios
                                                        comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
 Será como una árbol plantado junto a la fuente

 

Salmos. Ernesto Cardenal.

 

Fuente original

Salmos

Ernesto Cardenal

© Ernesto Cardenal

 © Ediciones Endymion. 1990

 

 

Firme en sus convicciones políticas, pero sin permitir que su juicio crítico sea afectado, Marcos Ana transmite a aquel que se le aproxima un irreprimible sentimiento de esperanza, como si pensásemos: “Si él es así, yo también lo puedo ser”.

 José Saramago

Marcos Ana. El Cuaderno de Saramago

 

  “Ernesto Cardenal, uno de los más extraordinarios hombres que el sol calienta, ha sido víctima de la mala conciencia de un Ortega indigno de su propio pasado, incapaz ahora de reconocer la grandeza de alguien a quien hasta un papa, en vano, intentó humillar. Si Ortega no tiene la valentía de pedir perdón a Cardenal, sabremos que sus méritos humanos y políticos han caído a cero”.

José Saramago

 

Extraído de Notas de Ernesto Cardenal (Facebook)

 

 
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diciembre 4, 2009

…contra toda resistencia.

 
  

VII

Roma, 14 de mayo de 1904

Mi querido señor Kappus:

Ha pasado mucho tiempo desde que recibí su última carta. No me lo tome a mal: primero ha sido el trabajo; luego molestia, y, por fin, enfermedad, lo que siempre me mantenía alejado de responderle, pues yo quería que mi respuesta le llegara desde días buenos y tranquilos. Ahora me siento algo mejor (el comienzo de la primavera, con sus cambios malos y arbitrarios, ha sido aquí también duro de sentir) y puedo saludarle, querido señor Kappus, y decirle -lo hago de muy cordial buena gana- algunas cosas sobre su carta, lo mejor que sepa.

 Ya ve usted: he copiado su soneto porque he encontrado que es hermoso y sencillo, y ha nacido en esa forma en que se desarrolla con tan tranquilo decoro. Estos  versos son los mejores que he podido leer de usted. Y ahora le doy esta copia, porque sé que es importante, y está lleno de nueva experiencia, volver ha encontrar un trabajo propio en letra ajena. Lea usted los versos como si fueran ajenos, y sentirá en lo más íntimo hasta que punto son suyos. Ha sido un gozo para mí leer varias veces este soneto y su carta; le doy las gracias por ambas cosas.

 Y no habría de dejarse engañar usted en su soledad por el hecho de que haya algo que desee salir de ella. Precisamente ese deseo, si lo usa usted tranquilamente y con calma y como una herramienta, le ayudará a ensanchar su soledad sobre la ancha tierra. La gente (con ayuda de convenciones) lo ha disuelto todo hacia lo fácil, y hacia el lado más fácil de lo fácil; pero está claro que nosotros debemos mantenernos en lo difícil: todo lo que vive se mantiene aquí, todo lo de la naturaleza crece y se defiende a su manera,  y es algo propio partiendo de sí mismo, intenta  serlo a toda costa y contra toda resistencia. Sabemos poco, pero el que hayamos de mantenernos en lo difícil es una seguridad que no nos abandonará; es bueno estar solo, pues la soledad es difícil; que algo sea difícil debe ser una razón más para que lo hagamos.

(…)

Cartas a un joven poeta.Rainer Maria Rilke

 

Fuente original

Rainer Maria Rilke:

Cartas a un joven poeta

Traducción de José María Valverde

El Libro de Bolsillo. Alianza Editorial Madrid

 

“Nulla aesthetica sine ethica. Ergo apaga y vámonos.” 
Para José Luis
esta “lección magistral”

 

“La torre de Babel cae sobre el poeta”

José María Valverde

Maduro ya de edad y de poesía
te has mudado a un país de lengua ajena,
y no es vivir. Lo que ellos aquí dicen,
como respirar, fácil, rico, exacto,
tú intentas remedarlo con esfuerzo,
y oyes tu voz, ridícula y extraña,
fallar lo que aquí un niño siempre acierta,
hasta acabar diciendo algo no tuyo.
Ahora te es ajeno hasta el paisaje:
no te habla a ti: hasta el pájaro y el árbol
y el río te escatiman las leyendas
que aquí envuelven sus nombres -en ti, rótulos-.
En vano te sonríen los demás,
corteses, y aun amigos, animándote
desde la lengua en que ellos son los amos:
no aciertas a quererles: se te olvidan:
el fondo de tu espíritu no late
si no vive en la lengua que es tu historia.
(Ser de palabra, 1973)

 

 

Palabras clave l  José María Valverde: ser de palabras. Ángel Campos Pámpano.

                                 Universidad de Extremadura

 

 

mayo 9, 2009

Lo que natura no da…

 

El Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana esta organizado por el Patrimonio Nacional y la Universidad de Salamanca. Está dotado con 42.000 euros y su objetivo es premiar el conjunto de la obra poética de un autor vivo que, por su valor literario, constituye una aportación relevante al patrimonio cultural común a Iberoamérica y España. Los candidatos son presentados por las Academias de la Lengua de los países iberoamericanos, la Real Academia Española y los departamentos universitarios de Filología Hispánica, Filosofía y Literatura. Se entrega en el Palacio Real de Madrid.
1992 Gonzalo Rojas (Chile, 1917)
1993 Claudio Rodríguez (España, 1934-1999)
1994 Joao Cabral do Melo Neto (Brasil, 1920-1999)
1995 José Hierro (España, 1922-2002)
1996 Angel González (España, 1925-2008)
1997 Alvaro Mutis (Colombia, 1923)
1998 José Angel Valente (España, 1929-2000)
1999 Mario Benedetti (Uruguay, 1920)
2000 Pere Gimferrer (Catalunya, 1945)
2001 Nicanor Parra (Chile, 1914)
2002 José Antonio Muñoz Rojas (España, 1909)
2003 Sophia de Mello Breyner (Portugal, 1919-2004)
2004 José Manuel Caballero Bonald (España, 1928)
2005 Juan Gelman (Argentina, 1930)
2006 Antonio Gamoneda (España, 1931)
2007 Blanca Varela (Perú, 1926)
2008 Pablo García Baena (España, 1923)
2009 José Emilio Pacheco (México, 1939)    

 

 Página oficial: Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana

Fuentel El Poder de la Palabra

José Emilio Pacheco, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana

El jurado ha estado integrado por Yago Pico de Coaña (presidente de Patrimonio Nacional),   José Ramón Alonso (rector de la Universidad de Salamanca), Víctor García de la Concha (director de la Real Academia Española) además de los escritores Pablo García Baena, José Saramago, Luis Antonio de Villena, Jaime Siles, José Manuel Caballero Bonald, José Miguel Santiago Castelo y Carmen Posadas; quienes le otorgaron el premio en la edición número XVIII como un reconocimiento a su obra.

Entre los nominados se encontraban el escritor nicaragüense Ernesto Cardenal, la uruguaya Cristina Petri y el español Francisco Brines.

Asimismo figuraban entre los miembros del jurado Pilar Martín-Laborda (vocal asesora de programas culturales del patrimonio nacional), Anunciada Fernández de Córdova (embajadora de España en la República de Eslovenia), Milagros del Corral (directora de la Biblioteca Nacional), Genoveva Iriarte (directora del Instituto Caro y Cuervo), las hispanistas Petra Serien, Marie-Claire Zimmermann y Susana Regazzoni, José Manuel Mendes (director del Instituto del Libro Portugués) y Javier Sanjosé Lera y Mª Ángeles Pérez López (Departamento de Lengua y Literatura de la Universidad de Salamanca).

Fuente l EcoDiario 

 

 MEMORIA
No tomes muy en serio
lo que te dice la memoria.
A lo mejor no hubo esa tarde.
Quizá todo fue autoengaño.
La gran pasión
sólo existió en tu deseo.
Quién te dice que no te está contando ficciones
para alargar la prórroga del fin
y sugerir que todo esto
tuvo al menos algún sentido.
                                          

Fuente   l  A media Voz

Imagen l  ENcontrARTE

Lo que natura no da, Salamanca no lo otorga.

 

abril 7, 2009

Coplas

  

Eduardo Galeano y Ernesto Cardenal reciben el doctorado honoris causa por la Universidad Veracruzana (UV).

Eduardo Galeano y Ernesto Cardenal reciben el doctorado honoris causa por la Universidad Veracruzana (UV).

 

Todo adquiere en mi boca
un sabor persistente de lágrimas:
el manjar cotidiano, la trova
y hasta la plegaria.

Yo no tengo otro oficio,
después del callado de amarte,
que este oficio de lágrimas, duro,
que tú me dejaste.

¡Ojos apretados
de calientes lágrimas!
¡boca atribulada y convulsa,
en que todo se me hace plegaria!

¡Tengo una vergüenza
de vivir de este modo cobarde!
¡Ni voy en tu busca
ni consigo tampoco olvidarte!

Un remordimiento me sangra
de mirar un cielo
que no ven tus ojos,
¡de palpar las rosas
que sustenta la cal de tus huesos!

Carne de miseria,
gajo vergonzante, muerto de fatiga,
que no baja a dormir a tu lado,
que se aprieta, trémulo,
al impuro pezón de la Vida!

Coplas de Gabriela Mistral

 

“Espero en vos, Amor, que esta vida, en más de un sentido perdida, sea después de todo una vida ganada”.

Ernesto Cardenal

 

Galeano: Cardenal es el profeta de la resurrección de la revolución sandinista

 

marzo 20, 2009

…a estas horas aquí somos los amorosos.

 

Jaime Sabines (1926-1999)

 

La Jornada

Un artículo de Carlos Paul
Miles de personas multiplicaron la fecunda voz de Jaime Sabines

 

Coneculta-Chiapas

 Guadalupe de la Cruz , directora general del Coneculta-Chiapas, presenta semana de homenaje a Jaime Sabines

 

 

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