Nos Queda La Palabra

diciembre 27, 2010

más allá del amor…

Filed under: Literatura, Música — Etiquetas: , , — labalaustra @ 11:21 pm

 

jaumequalsevol

 

Más que a nadie

Que te quiero más que a nadie y más que a nada,
te lo he dicho con mis ojos centinelas,
te lo he dicho con mis manos que te celan,
te lo he dicho con mi lengua enamorada.

Que te quiero más que a cualquier otra cosa
te lo he dicho con el sol y los cometas,
te lo he dicho con el viento y la veleta,
te lo he dicho con el agua luminosa.

Que te quiero, te quiero, mujer.
Que te quiero y no hay nada que hacer.

Que te quiero sobre todas las mujeres,
te lo he dicho con el pan de cada día,
te lo he dicho con el miedo y la alegría,
con el tedio que nos mata y que nos muere.

Que te quiero como nunca te han querido,
te lo he dicho recreándome en la suerte,
más allá de la vida con la muerte,
más allá del amor con el olvido.

Que te quiero, te quiero, mujer.
Que te quiero y no hay nada que hacer.

Más que a nadie y más que a nada

 

Letra: Luis Cernuda y Joan Manuel Serrat

Música: Joan Manuel Serrat

Arreglos y dirección musical: Josep Mas «Kitflus»

Músicos:

  • Teclados y “Adap-Adap”: Josep Mas «Kitflus»
  • Bajo: Víctor Merlo
  • Batería: Tino di Geraldo
  • Percusión: Juan Carlos Melián
  • Bandoneón: Rubén Juárez

 

Letra l jmserrat.com

 

Anuncios

octubre 11, 2010

…en la crisis y la desesperanza.

Filed under: ¿Actualidad?, blogosferas, Ciencia, Cultura, Ensayo, Filosofía, Literatura — Etiquetas: , — labalaustra @ 11:32 pm

 

Las guerras armadas estallan de tanto en tanto e incluso en algunos países transcurren décadas antes de que se involucren en alguna, pero las solapadas guerras económicas se libran día tras día, semana tras semana, año tras año y siglo tras siglo, sin que jamás se decrete un alto el fuego o se establezca una  tregua con el fin curar a los heridos o enterrar a los muertos.

Las balas y las bombas hacen correr la sangre pero las órdenes de compra y venta hacen correr dinero, y en su carrera ese dinero se lleva por delante más vidas que las balas o las bombas.

Las naciones que pierden guerras logran resurgir de sus cenizas, pero las que pierden mercados se hunden en la crisis y la desesperanza.

Alberto Vázquez-Figueroa

 

Fuente l Dos guerras distintas

                   Alberto Vázquez-Figueroa

 

Muchísimas gracias, Alberto…por todo…, y felicidades…

 

septiembre 5, 2010

Para verte mejor…

 
 
.
correligionariou
 
juanorb
 
Nicanor Parra- Defensa de Violeta Parra (fragmento)
 
 
DEFENSA DE VIOLETA PARRA

Dulce vecina de la verde selva
Huésped eterno del abril florido
Grande enemiga de la zarzamora
Violeta Parra.

Jardinera
…………. locera
………………….. costurera
Bailarina del agua transparente
Árbol lleno de pájaros cantores
Violeta Parra.

Has recorrido toda la comarca
Desenterrando cántaros de greda
Y liberando pájaros cautivos
Entre las ramas.

Preocupada siempre de los otros
Cuando no del sobrino
…………………………… de la tía
Cuándo vas a acordarte de ti misma
Viola piadosa.

Tu dolor es un círculo infinito
Que no comienza ni termina nunca
Pero tú te sobrepones a todo
Viola admirable.

Cuando se trata de bailar la cueca
De tu guitarra no se libra nadie
Hasta los muertos salen a bailar
Cueca valseada.

Cueca de la Batalla de Maipú
Cueca del Hundimiento del Angamos
Cueca del Terremoto de Chillán
Todas las cosas.

Ni bandurria
…………….. ni tenca
…………………………. ni zorzal
Ni codorniza libre ni cautiva

solamente tú
………………. tres veces tú
………………………………… Ave del paraíso terrenal.
Charagüilla gaviota de agua dulce
Todos los adjetivos se hacen pocos
Todos los sustantivos se hacen pocos
Para nombrarte.

Poesía
………. pintura
…………………. agricultura
Todo lo haces a las mil maravillas
Sin el menor esfuerzo
Como quien se bebe una copa de vino.

Pero los secretarios no te quieren
Y te cierran la puerta de tu casa
Y te declaran la guerra a muerte
Viola doliente.

Porque tú no te vistes de payaso
Porque tú no te compras ni te vendes
Porque hablas la lengua de la tierra
Viola chilensis.

¡Porque tú los aclaras en el acto!

Cómo van a quererte
…………………………. me pregunto
Cuando son unos tristes funcionarios
Grises como las piedras del desierto
¿No te parece?

En cambio tú
………………… Violeta de los Andes
Flor de la cordillera de la costa
Eres un manantial inagotable
De vida humana.

Tu corazón se abre cuando quiere
Tu voluntad se cierra cuando quiere
Y tu salud navega cuando quiere
Aguas arriba!

Basta que tú los llames por sus nombres
Para que los colores y las formas
Se levanten y anden como Lázaro
En cuerpo y alma.

¡Nadie puede quejarse cuando tú
Cantas a media voz o cuando gritas
Como si te estuvieran degollando
Viola volcánica!

Lo que tiene que hacer el auditor
Es guardar un silencio religioso
Porque tu canto sabe adónde va
Perfectamente.

Rayos son los que salen de tu voz
Hacia los cuatro puntos cardinales
Vendimiadora ardiente de ojos negros
Violeta Parra.

Se te acusa de esto y de lo otro
Yo te conozco y digo quién eres
¡Oh corderillo disfrazado de lobo!
Violeta Parra.

Yo te conozco bien
………………………. hermana vieja
Norte y sur del país atormentado
Valparaíso hundido para arriba
¡Isla de Pascua!

Sacristana cuyaca de Andacollo
Tejedora a palillo y a bolillo
Arregladora vieja de angelitos
Violeta Parra.
Los veteranos del Setentaynueve
Lloran cuando te oyen sollozar
En el abismo de la noche oscura
¡Lámpara a sangre!

Cocinera
…………. niñera
………………….. lavandera
Niña de mano
……………….. todos los oficios
Todos los arreboles del crepúsculo
Viola funebris.

Yo no sé qué decir en esta hora
La cabeza me da vueltas y vueltas
Como si hubiera bebido cicuta
Hermana mía.

Dónde voy a encontrar otra Violeta
Aunque recorra campos y ciudades
O me quede sentado en el jardín
Como un inválido.

Para verte mejor cierro los ojos
Y retrocedo a los días felices
¿Sabes lo que estoy viendo?
Tu delantal estampado de maqui.

Tu delantal estampado de maqui
¡Río Cautín!
…………….. ¡Lautaro!
………………………… ¡Villa Alegre!
¡Año mil novecientos veintisiete
Violeta Parra!
Pero yo no confío en las palabras
¿Por qué no te levantas de la tumba
A cantar
………… a bailar
………………….. a navegar
En tu guitarra?

Cántame una canción inolvidable
Una canción que no termine nunca
Una canción no más
………………………… una canción
Es lo que pido.

Qué te cuesta mujer árbol florido
Álzate en cuerpo y alma del sepulcro
Y haz estallar las piedras con tu voz
Violeta Parra

Esto es lo que quería decirte
Continúa tejiendo tus alambres
Tus ponchos araucanos
Tus cantaritos de Quinchamalí
Continúa puliendo noche y día
Tus toromiros de madera sagrada
Sin aflicción
………………. sin lágrimas inútiles
O si quieres con lágrimas ardientes
Y recuerda que eres
Un corderillo disfrazado de lobo.

Nicanor Parra

 

Fuente l El Wrong Side

                 Nicanor Parra. Pequeña antología

                  (Selección: Mario Meléndez, poeta en residencia del Wrong Side)

***

Décimas, autografía en Verso – Más van pasando los años…

Más van pasando los años
las cosas son muy distintas,
lo que fue vino hoy es tinta,
lo que fue piel hoy es paño,
lo que fue cierto hoy engaño,
todo es penuria y quebranto.
De las leyes de hoy me espanto,
lo paso muy confundí’a,
y es grande torpeza mía
buscar alivio en mi canto.

Han visto la mantequilla,
dicen de que es vegetal
y que de leche animal
fabrican la mostacilla.
Las lineas de las chiquillas
desmáyese el más sereno,
que lo que miran por seno
no es nada más que nilón.
Pregunto con emoción:
¿quién trajo tanto veneno?

En este mundo moderno
no sabe el pobre de queso,
caldo de papas sin hueso
menos sabe lo que es terno.
Por casa, callampa infierno
de lata y lairillos viejos.
¿Como le aguanta el pellejo?
Eso sí que no lo sé,
pero bien sé que el burgués
se pita al pobre verdejo.

Yo no protesto por migo
porque soy muy poca cosa,
reclamo porque a la fosa
van las penas del mendigo.
A Dios pongo por testigo
que no me deje mentir,
no me hace falta salir
un metro juera ‘e la casa
pa’ ver lo que aquí los pasa
y el dolor que es el vivir.

Dispénsenme las chiquillas
si me hei salí’o del tema,
es que esta verdá me quema
el alma y la pajarilla,
que más está la sopaipilla
pa’l pobre ya no hay razones,
hay costras en los corazones
y horchata en las venas ricas,
y claro, esto a mí me pica
igual que los sabañones.

 

 

septiembre 2, 2010

…que confío al viento

 

santicatalan

Mercedes Sosa & Horacio Molina – Cuando tú no estás

 

Cuando tú no estás

Música: Carlos Gardel / Marcel Lattes
Letra: Alfredo Le Pera / Mario Battistella

Solo en la ruta de mi destino
sin el amparo de tu mirar,
soy como un ave que en el camino
rompió las cuerdas de su cantar.

Nace la aurora resplandeciente,
clara mañana, bello rosal,
brilla la estrella, canta la fuente,
ríe la vida, porque tú estás.

Cuando no estás la flor no perfuma,
si tú te vas, me envuelve la bruma;
el zorzal, la fuente y las estrellas
pierden para mí su seducción.

Cuando no estás muere mi esperanza,
si tú te vas se va mi ilusión.
Oye mi lamento, que confío al viento,
todo es dolor cuando tú no estás.

 

 Letra extraída de  w w w . t o d o t a n g o . c o m . a r  Copyright © 1999-2007 All rights reserved

agosto 31, 2010

One more time!

 

“If it weren’t for guys like Ray and Solomon, I wouldn’t be where I am today. Those guys were the inspiration that got me going. If it wasn’t for that kind of music, I couldn’t do what I’m doing now.”

Van Morrison

 

Cita l Wikipedia (Van Morrison)

.

thescottishplayer01

Van Morrison  with The Band

 

 Caravan

Van Morrison

And the caravan is on it’s way
I can hear the merry gypsies play
Mama mama look at Emma Rose
She’s a-playin with the radio
La, la, la, la…

And the caravan has all my friends
It will stay with me until the end
Gypsy Robin, Sweet Emma Rose
Tell me everything I need to know
La, la, la…

Turn up your radio and let me hear the song
Switch on your electric light
Then we can get down to what is really wrong
I long just to hold you in my arms so that I can feel you
Sweet lady of the night I shall reveal you

Turn it up, turn it up, little bit higher radio
Turn it up, that’s enough, so you know it’s got soul
La, la, la, la…

And the caravan is painted red and white
That means ev’rybody’s staying overnight
Barefoot gypsy player round the campfire sing and play
And a woman tells us of her ways
La, la, la, la…

Turn up your radio and let me hear the song
Switch on your electric light
Then we can get down to what is really wrong
I long just to hold you in my arms so that I can feel you
Sweet lady of the night I shall reveal you
Turn it up, turn it up, little bit higher, radio
Turn it up, that’s enough, so you know it’s got soul
So you know, So you know it’s got soul, So you know it’s got..
So you know it’s got soul. so you know it’s got soul
Turn it up now! Turn it up
One more time!
So you know!
One more time! One more time! One more time! One more time!

 

 

 “Now, the caravan is painted red and white…

A Jesús .  In memorian .

 

junio 24, 2010

…como el de Kafka o el de Proust.

 

 

Querido Ernesto, entre el temor y el temblor transcurren nuestras vidas, y la tuya no podía ser excepción. Pero tal vez no se encuentre en los días de hoy una situación tan dramática como la tuya, la de alguien que, siendo tan humano, se niega a absolver a su propia especie, alguien que a si mismo no se perdona nunca su condición de hombre. No todos te agradecerán la violencia. Yo te pido que no la desarmes. Cien años, casi. Estoy seguro de que al siglo pasado se le podrá llamar también el siglo de Sabato, como el de Kafka o el de Proust.

 

Fragmento extraído de El cuaderno de Saramago.

©José Saramago 2010

 

“Alejandra” (1966)

He vuelto a aquel banco del Parque Lezama.
Lo mismo que entonces se oye en la noche
la sorda sirena de un barco lejano.
Mis ojos nublados te buscan en vano.

Después de diez años, he vuelto a tí solo,
soñando aquel tiempo, oyendo aquel barco,
el tiempo y la lluvia, el viento y la muerte:
ya todos llevaron, ya nada dejaron …

Entre soledades y hondos dolores
en vagas regiones de negros malvones
estás, Alejandra, por cuáles caminos,
con grave tristeza, oh muerta princesa!

He vuelto a aquel banco del Parque Lezama.
Lo mismo que entonces se oye en la noche
la sorda sirena de un barco lejano.
Mis ojos nublados te buscan en vano.

Ahora tan solo la bruma de otoño.
Un viejo que duerme… las hojas caídas…
El tiempo y la lluvia, el viento y la muerte:
Ya todos llevaron, ya nada dejaron …

 

Letra: Ernesto Sabato
Música: Aníbal Troilo

 

Fuente l Sabato y el Tango, por Ariel Fleischer

                 Asterión XXI

  

Gonzalito200

Canción: Introducción A Héroes Y Tumbas
Autor: Astor Piazzolla
Álbum: Tango Contemporáneo (1963)

 

junio 10, 2010

E cada verso meu…

 

Tempo é já que minha confiança
se desça de üa falsa opinião;
mas Amor não se rege por razão;
não posso perder, logo, a esperança.
A vida, si; que üa áspera mudança
não deixa viver tanto um coração.
E eu na morte tenho a salvação?
Si, mas quem a deseja não a alcança.
Forçado é logo que eu espere e viva.
Ah! dura lei de Amor, que não consente
quietação nüa alma que é cativa!
Se hei de viver, enfim, forçadamente,
para que quero a glória fugitiva
de üa esperança vã que me atormente?
.

Tempo é já que minha confiança…
por Luís Vaz de Camões

Fuente l Wikisource

 

ruthorleans 

  Palace São Paulo
13 de abril de 1994 

João Gilberto: Violão/Voz

Eu sei que vou te amar
(A. C. Jobim / Vinícius de Moraes)

Eu sei que vou te amar, por toda a minha vida eu vou te amar

Em  cada despedida eu vou te amar

Desesperadamente eu sei que vou te amar

E cada verso meu será prá te dizer
Que eu sei que vou te amar por toda a minha vida
Eu sei que vou chorar, a cada ausência tua eu vou chorar

Mas cada volta tua há de apagar
O que esta ausência tua me causou

Eu sei que vou sofrer a eterna desventura de viver
A espera de viver ao lado teu por toda a minha vida

 

 

febrero 24, 2010

Eso que llaman amor…

 

jaragn

 

Para vivir

Pablo Milanés

Muchas veces te dije que antes de hacerlo
había que pensarlo muy bien,
Que a esta unión de nosotros
le hacia falta carne y deseo también,

Que no bastaba que me entendieras
y que murieras por mí,
Que no bastaba que en mi fracaso
yo me refugiara en ti,

Y ahora ya ves lo que pasó
al fin nació, al pasar de los años,
el tremendo cansancio que provoco ya en ti,
Y aunque es penoso lo tienes que decir.

Por mi parte esperaba
que un día el tiempo se hiciera cargo del fin,
si así no hubiera sido
yo habría seguido jugando a hacerte feliz,

Y aunque el llanto es amargo piensa en los años
que tienes para vivir,
que mi dolor no es menos y lo peor
es que ya no puedo sentir,

Y ahora tratar de conquistar
con vano afán ese tiempo perdido
que nos deja vencidos sin poder conocer
eso que llaman amor para vivir.
Para vivir…

(1967)

 

Letra l Cancioneros.com

 

http://www.milanespablo.com/

http://www.valdeschucho.com/

 

                                                             Gira 2010

25 feb 2010 20:00
SALA TOLETUM TOLEDO
26 feb 2010 20:00
ORIHUELA ORIHUELA
27 feb 2010 20:00
SAN JAVIER SAN JAVIER
4 mar 2010 20:00
LA LINEA DE LA CONCEPCION LA LINEA DE LA CONCEPCION, Cádiz
5 mar 2010 20:00
GRAN CANARIAS GRAN CANARIAS
6 mar 2010 20:00
TENERIFE TENERIFE
7 mar 2010 20:00
TEATRO HAGEEN DASZ. nueva fecha MADRID

 

Vía l Myspace Pablo Milanés

 

febrero 3, 2010

Esa exactitud azul…

   

   

musicamaina 

Amancio Prada 
La memoria y el mar 
Vida de artista. Canciones de Léo Ferré. 
La marea, en el corazón,
me zarandea como un cisne.
Me muero en cada canción,
de una inocencia al aire libre.
Al fin un barco depende,
de cómo atraque en el puerto.
Mi firmamento se expande,
mil años luz, en lo incierto.

Soy el fantasma de luna,
que sale noches de escarcha.
Para abrazarte en la bruma,
y recogerte en su marcha.
En la almadraba de Julio,
aquel atún solitario.
Que parecía rezar,
con las perlas de un rosario.

Recuerda el perro de mar,
que libramos de condena.
Empeñado en enterrar,
las algas sobre la arena.
Late allí también la vida,
con su pulmón de franela.
Llora el tiempo a la deriva,
frió gris que nos espera.

Me acuerdo de aquellas tardes,
corriendo sobre la espuma.
Como caballos salvajes,
las caricias una a una.
O ángel del placer perdido,
O rumor de aquella cumbre.
Mi deseo y poderío,
son ya nostalgia, de la lumbre.

Diablo de las noches blancas,
en su lento amanecer.
Espada del paraíso,
en el musgo del placer.
Vuelve niña de los valles,
vuelve violín de las parras.
Al puerto donde las calles,
cantan por los camaradas.

O raro perfume salino,
en el fuego de tu herida.
Yo iba ciego a mi destino,
como llama de amor viva.
En el lecho fronda fiera,
al final me sonreías.
El azul de una vidriera,
y tú mi melancolía.

Las conchas de luces vuelas,
bajo mis pies se rompían.
Parecían castañuelas,
sonando por bulerias.
Ten piedad dios de la piedra,
de su sino ornamental.
Cuando el cuchillo florezca,
su pecado original.

Yo notaba palpitante,
la vida que presentía.
Entre láminas de sangre,
de una antigua profecía.
Esa exactitud azul, sobre ese mar,
nunca en calma.
Que me devuelve la luz,
a la memoria del alma.

Ese rumor que allí brota,
ese sol que ahora me ciega.
Estas manos que están rotas,
rumiantes manos de avena.
Ese rumor me persigue,
como un mendigo anatema.
La negra sombra que insiste,
en descifrar mi teorema.

Y como viento de Enero,
viene a golpear a mi puerta.
Ese rumor callejero,
como una música muerta.
Se hundió la mar,
se acabó la arena vaga en la playa.
Como rebaño infinito, la mar pastora me llama,
como rebaño infinito, la mar pastora me llama.

  

Las letras disponibles en musica.com tienen propósitos meramente educativos.
 
Aviso
 
 

Próximo concierto 

  

LOCALIDAD:  Frutillar (Chile)
FECHA: 04/02
LUGAR: Valdivia, Hotel Vila del Río
 

                               Av. España 1025 

                              Tel. (63) 216292

PROGRAMA: Amancio Prada
CICLO: Semanas Musicales de Frutillar
ORGANIZA:
www.semanasmusicales.cl
 

   

Via l www.amancioprada.com 

  

  

 edicionesCaseras 

Jaula en el pecho

Amancio Prada

 .

Tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando
en una jaula
lo que yo canto. 

El viento quisiera ser:
el viento que pasa y deja
un paisaje estremecido en tus ojos
y en el oído el eco.
El eco de una voz
que viene de muy lejos
y muy dentro de ti te canta
que eres tú también el viento cuando pasa. 

Tengo en el pecho una jaula…

La noche quisiera ser:
La noche que con agujas de cristal
teje tus sueños
y el delirio que te enciende
cuando más sola estás
y nada esperas,
contigo a solas soñando
el negro manto de la noche que te envuelve. 

Tengo en el pecho una jaula…

La lluvia quisiera ser.
La lluvia mansa que cae
como un rumor de manzanas
en el desván de tu infancia lejos…
Y las primas jugando a casa casa
Para el ardor del alma
la lluvia fresca en el valle del silencio. 

Pero tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando
Tengo en el pecho una jaula,
en la jaula dentro un pájaro,
el pájaro lleva dentro del pecho
un niño cantando,
en una jaula,
lo que yo canto. 

  

Letra l XX Festival Internacional de Poesía de Medellín

 Fuente l Habitación de infancia. Diario éxtimo.

 

enero 29, 2010

…al pequeño dios que se ha creado.

Filed under: Literatura, Uncategorized — Etiquetas: , , , , , , , — labalaustra @ 11:12 am

 

El talento

Anton Paulovich Chejov

 

 El pintor Yegor Savich, que se hospeda en la casa de campo de la viuda de un oficial, está sentado en la cama, sumido en una dulce melancolía matutina.

     Es ya otoño. Grandes nubes informes y espesas se deslizan por el firmamento; un viento, frío y recio, inclina los árboles y arranca de sus copas hojas amarillas. ¡Adiós, estío!

     Hay en esta tristeza otoñal del paisaje una belleza singular, llena de poesía; pero Yegor Savich, aunque es pintor y debiera apreciarla, casi no para mientes en ella. Se aburre de un modo terrible y sólo le consuela el pensar que al día siguiente no estará ya en la quinta.

     La cama, las mesas, las sillas, el suelo, todo está cubierto de cestas, de sábanas plegadas, de todo género de efectos domésticos. Se han quitado ya los visillos de las ventanas. Al día siguiente, ¡por fin!, los habitantes veraniegos de la quinta e trasladarán a la ciudad.

     La viuda del oficial no está en casa. Ha salido en busca de carruajes para la mudanza.

     Su hija Katia, de veinte años, aprovechando la ausencia materna, ha entrado en el cuarto del joven. Mañana se separan y tiene que decirle un sinfín de cosas. Habla por los codos; pero no encuentra palabras para expresar sus sentimientos, y mira con tristeza, al par que con admiración, la espesa cabellera de su interlocutor. Los apéndices capilares brotan en la persona de Yegor Savich con una extraordinaria prodigalidad; el pintor tiene pelos en el cuello, en las narices, en das orejas, y sus cejas son tan pobladas, que casi le tapan los ojos. Si una mosca osara internarse en la selva virgen capilar, de que intentamos dar idea, se perdería para siempre.

     Yegar Savich escucha a Katia, bostezando. Su charla empieza a fatigarle. De pronto la muchacha se echa a llorar. Él la mira con ojos severos al través de sus espesas cejas, y le dice con su voz de bajo:

     -No puedo casarme.

     -¿Pero por qué? -suspira ella.

     -Porque un pintor, un artista que vive de su arte, no debe casarse. Los artistas debemos ser libres.

     -¿Y no lo sería usted conmigo?

     -No me refiero precisamente a este caso… Hablo en general. Y digo tan sólo que los artistas y los escritores célebres no se casan.

     -¡Sí, usted también será célebre, Yegor Savich! Pero yo… ¡Ah, mi situación es terrible!… Cuando mamá se entere de que usted no quiere casarse, me hará la vida imposible. Tiene un genio tan arrebatado… Hace tiempo que me aconseja que no crea en sus promesas de usted. Luego, aún no le ha pagado usted el cuarto… ¡Menudos escándalos me armará!

     -¡Que se vaya al diablo su mamá de usted! Piensa que no voy a pagarle?

     Yegor Savich se levanta y empieza a pasearse por la habitación.

     -¡Yo debía irme al extranjero! -dice.

     Le asegura a la muchacha que para él un viaje al extranjero es la cosa más fácil del mundo: con pintar un cuadro y venderlo…

     -¡Naturalmente! -contesta Katia-. Es lástima que no haya usted pintado nada este verano.

     -¿Acaso es posible trabajar en esta pocilga? -grita, indignado, el pintor-. Además, ¿dónde hubiera encontrado modelos?

     En este momento se oye abrir una puerta en el piso bajo. Katia, que esperaba la vuelta de su madre de un momento a otro, echa a correr. El artista se queda solo. Sigue paseándase porla habitación. A cada paso tropieza con los objetos esparcidos por el suelo. Oye al ama de la casa regatear con los mujiks cuyos servicios ha ido a solicitar. Para templar el mal humor que le produce oírla, abre la alacena, donde guarda una botellita de vodka.

     -¡Puerca! -le grita a Katia la viuda del oficial- ¡Estoy harta de ti! ¡Que el diablo te lleve!

     El pintor se bebe una copita de vodka, y las nubes que ensombrecían su alma se van disipando. Empieza a soñar, a hacer espléndidos castillos en el aire.

     Se imagina ya célebre, conocido en el mundo entero. Se habla de él en la Prensa, sus retratos se venden a millares. Hállase en un rico salón, rodeado de bellas admiradoras… El cuadro es seductor, pero un poco vago, porque Yegor Savich no ha visto ningún rico salón y no conoce otras beldades que Katia y algunas muchachas alegres. Podía conocerlas por la literatura; pero hay que confesar que el pintor no ha leído ninguna obra literaria.

     -¡Ese maldito samovar! -vocifera la viuda-. Se ha apagado el fuego. ¡Katia, pon más carbón!

     Yegor Savich siente una viva, una imperiosa necesidad de compartir con alguien sus esperanzas y sus sueños. Y baja a la cocina, donde, envueltas en una azulada nube de humo, Katia y su madre preparan el almuerzo.

     -Ser artista es una cosa excelente. Yo, por ejemplo, hago lo que me da la gana, no dependo de nadie, nadie manda en mí. ¡Soy libre como un pájaro! Y, no obstante, soy un hombre útil, un hombre que trabaja por el progreso, por el bien de la humanidad.

     Después de almorzar, el artista se acuesta para «descansar» un ratito. Generalmente, el ratito se prolonga hasta el obscurecer; pero esta tarde la siesta es más breve. Entre sueños, siente nuestro joven que alguien le tira de una pierna y le llama, riéndose. Abre los ojos y ve, a los pies del lecho, a su camarada Ukleikin, un paisajista que ha pasado el verano en las cercanías, dedicado a buscar asuntos para sus cuadros.

     -¡Tú por aquí! -exclama Yegor Savich con alegría, saltando de la cama- ¿Cóma te va, muchacho?

     Los dos amigos se estrechan efusivamente la mano, se hacen mil preguntas…

     -Habrás pintado cuadros muy interesantes -dice Yegor Savich, mientras el otro abre su maleta.

     -Sí, he pintado algo… ¿y tú?

     Yegor Savich se agacha y saca de debajo de la cama un lienzo, no concluido, aún, cubierto de polvo y telarañas.

     -Mira -contesta-. Una muchacha en la ventana, después de abandonarla el novio… Esto lo he hecho en tres sesiones.

     En el cuadro aparece Katia, apenas dibujada, sentada junto a una ventana, por la que se ve un jardincillo y un remoto horizonte azul.

     Ukleikin hace un ligera mueca: no le gusta el cuadro.

     -Sí, hay expresión -dice-. Y hay aire… El horizonte está bien… Pero ese jardín…, ese matorral de la izquierda… son de un colorido un poco agrio.

     No tarda en aparecer sobre la mesa la botella de vodka.

     Media hora después llega otro compañero: el pintor Kostilev, que se aloja en una casa próxima. Es especialista en asuntos históricos. Aunque tiene treinta y cinco años, es principiante aún. Lleva el pelo largo y una cazadora con cuello a lo Shakespeare. Sus actitudes y sus gestos son de un empaque majestuoso. Ante la copita de vodka que le ofrecen sus camaradas hace algunos dengues; pero al fin se la bebe.

     -¡He concebido, amigos míos, un asunto magnífico! -dice-. Quiero pintar a Nerón, a Herodes, a Calígula, a uno de los monstruos de la antigüedad, y oponerle la idea cristiana. ¿Comprendéis? A un lado, Roma; al otro, el cristianismo naciente. Lo esencial en el cuadro ha de ser la expresión del espíritu, del nuevo espíritu cristiano.

     Los tres compañeros, excitados por sus sueños de gloria, van y vienen por la habitación como lobos enjaulados. Hablan sin descanso, con un fervoroso, entusiasmo. Se les creería, oyéndoles, en vísperas de conquistar la fama, la riqueza, el mundo. Ninguno piensa en que ya han perdido los tres sus mejores años, en que la vida sigue su curso y se los deja atrás, en que, en espera de la gloria, viven como parásitos, mano sobre mano. Olvidan que entre los que aspiran al título de genio, los verdaderos talentos son excepciones muy escasas. No tienen en cuenta que a la inmensa mayoría de los artistas les sorprende la muerte «empezando». No quieren acordarse de esa ley implacable suspendida sobre sus cabezas, y están alegres, llenos de esperanzas.

     A las dos de la mañana, Kostilev se despide y se va. El paisajista se queda a dormir con el pintor de género.

     Antes de acostarse, Yegor Savich coge una vela y baja por agua a la cocina. En el pasillo, sentada en un cajón, con las manos cruzadas sobre las rodillas, con los ojos fijos en el techo, está Katia soñando…

     -¿Qué haces ahí? -le pregunta, asombrado, el pintor- ¿En qué piensas?

     -¡Pienso en los días gloriosos de su celebridad de usted! -susurra ella-. Será usted un gran hombre, no hay duda. He oído su conversación de ustedes y estoy orgullosa.

     Llorando y riendo al mismo tiempo, apoya las manos en los hombros de Yegor Savich y mira con honda devoción al pequeño dios que se ha creado.

 

El talento.  A. Chejov ; la traducción del ruso ha sido hecha por N. Tasín

 

Fuente l Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

Older Posts »

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.