Nos Queda La Palabra

marzo 13, 2011

…con tu viaje inconcebible, a las estrellas

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CADA DIA DE LA TIERRA

Si tú faltaras,

sería lo inaudito:

una espada que no hiere y

la canción de invierno

que no crece. Sería

el deshojar tardío de un otoño

perdido entre mis

manos,

No lo sé, si tú faltaras: la casa se haría grande,

grandísima, sin recorridos

en la noche,

sin tus pasos de poema,

sin tu conversación de árbol

cada día de la tierra.

Quizás lo intuya.

Los naranjos nos asedian

con su pérdida de hojas;

y tú, que siempre

tocas y recoges los frutos,

tú, que siempre vienes y regresas con el alba,

tú, no más tú, con tu

viaje inconcebible, a las estrellas,

con la noche abierta a los ciegos,

con los labios del trapecio

-en lento tránsito-

        hacia el sueño. Tu sueño.

si tú faltaras,

       ¡yo no sabría!

 

Miguel Fajardo

 

 

A las víctimas, dondequiera que  se encuentren, con profundo pesar.

 

octubre 5, 2010

Nunca medraron los bueyes…

 

 Varios tragos es la vida
y un solo trago es la muerte.

 Miguel Hernández

 

FlamencoZaragoza

Manuel Gerena – Vientos del Pueblo me Llevan

Nuevo Libro-CD:

Homenaje Centenario de Miguel Henández (Mi maestro del verso)

Manuel Gerena

www.manuelgerena.com

VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.
¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.
Crepúsculo de los bueyes
está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.
La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

 

 

Fuente l LosPoetas.com

 

Cerdán Tato investiga el proceso contra Miguel Hernández

El próximo miércoles, día 6, se presentará en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Elche (20 h) el libro El otro sumarísimo contra Miguel Hernández, de Enrique Cerdán Tato, autor que cuenta con un espacio propio en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

Coincidiendo con el centenario del nacimiento del poeta oriolano, Cerdán Tato indaga en el procedimiento sumarísimo 4.487 que, según el autor, “pone de manifiesto que a Miguel Hernández se le abrió un juicio paralelo por adhesión a la rebelión lleno de irregularidades, no sólo ilegítimo, sino también ilegal, y que sólo se archivó tras su muerte”. 

La obra, editada por el Ayuntamiento de Elche, combina las reproducciones de los documentos descubiertos con los comentarios del autor, así como con otras referencias al proceso 21.001 y correspondencia. El libro también ayuda a esclarecer algunos datos biográficos de los últimos años del poeta, como la fecha de la detención de Miguel Hernández. 

 

Fuente l El Blog de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

 

Hay libros que nos acompañarán siempre con sus secretos. Perito en lunas de Miguel Hernández es uno de ellos. Lo escribió el poeta de Orihuela en su primera juventud. Fue su obra inicial y no tuvo el impacto que él esperaba y el texto merecía. En 1932, un joven se lanzó por los caminos que el hermetismo gongorino le señalaba. Hizo una obra tardía, que apareció en enero de 1933, en el marco todavía de la conmemoración del tercer centenario de Góngora en 1927. La mímesis hermética se situaba a veces en lo incomprensible y el propio Miguel tuvo que poner títulos en un ejemplar de Federico Andreu Riera para que éste entendiese los poemas.

(…)

El libro de Ramón Fernández se sitúa por tanto en la interpretación minuciosa del hermetismo gongorista hernandiano y es un ejercicio de honestidad intelectual manifiesta. Ha leído mucho de lo que se ha escrito sobre aquel libro, ha reflexionado sobre cada poema y el resultado es la interpretación nueva, a veces arriesgada, pero siempre posible, de sus significados ocultos. Me cabe por tanto felicitar al autor de esta interpretación y animar a su lectura.

 

José Carlos Rovira

 

Texto íntegro l     Simbología secreta de “Perito en Lunas” de Miguel Hernández
                                        Ensayo e ilustraciones de Ramón Fernández Palmeral

                                        Prólogo de José Carlos Rovira     

                                        Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

 

 

“¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula? “

  

junio 21, 2010

…a do simples fazer.

 

Ahora y siempre…

….conectados a la bondad del mundo”.

 

Hasta aquí he llegado. Desde ahora en adelante Cuba seguirá su camino, yo me quedo. Disentir es un derecho que se encuentra y se encontrará inscrito con tinta invisible en todas las declaraciones de derechos humanos pasadas, presentes y futuras. Disentir es un acto irrenunciable de conciencia. Puede que disentir conduzca a la traición, pero eso siempre tiene que ser demostrado con pruebas irrefutables. No creo que se haya actuado sin dejar lugar a dudas en el juicio reciente de donde salieron condenados a penas desproporcionadas los cubanos disidentes. Y no se entiende que si hubo conspiración no haya sido expulsado ya el encargado de la Sección de Intereses de EE UU en La Habana, la otra parte de la conspiración.

Ahora llegan los fusilamientos. Secuestrar un barco o un avión es crimen severamente punible en cualquier país del mundo, pero no se condena a muerte a los secuestradores, sobre todo teniendo en cuenta que no hubo víctimas. Cuba no ha ganado ninguna heroica batalla fusilando a esos tres hombres, pero sí ha perdido mi confianza, ha dañado mis esperanzas, ha defraudado mis ilusiones. Hasta aquí he llegado.

Hasta aquí he llegado. José Saramago.

Fuente l ELPAÍS.com (14-04-2003)

                 © EDICIONES EL PAÍS, S.L.

***

 

“Chico Buarque arriesgó mucho, escribió cruzando un abismo sobre un alambre, y llegó al otro lado. Al lado donde se encuentran los trabajos ejecutados con maestría, la de la lengua, la de la construcción narrativa, la del simple hacer.”

Chico Buarque de Holanda. Por José Saramago

 

Fragmento extraído de El cuaderno de Saramago.

©José Saramago 2010

 

 

Chico Buarque y Milton Nascimento

Cálice 

( Chico Buarque – Gilberto Gil)

Pai, afasta de mim esse cálice
De vinho tinto de sangue.
Como beber dessa bebida amarga
Tragar a dor, engolir a labuta.
Mesmo calada a boca, resta o peito
Silêncio na cidade não se escuta.
De que me vale ser filho da santa
Melhor seria ser filho da outra
Outra realidade menos morta
Tanta mentira, tanta força bruta.

Como é difícil acordar calado
Se na calada da noite eu me dano
Quero lançar um grito desumano
Que é uma maneira de ser escutado
Esse silêncio todo me atordoa
Atordoado eu permaneço atento
Na arquibancada pra qualquer momento
Ver emergir o monstro da lagoa

De muito gorda a porca já não anda
De muito usada a faca já não corta
Como é difícil, pai, abrir a porta
Essa palavra presa na garganta
Esse pileque homérico no mundo
De que adianta ter boa vontade
Mesmo calado o peito, resta a cuca
Dos bêbados do centro da cidade

Talvez o mundo não seja pequeno
Nem seja a vida um fato consumado
Quero inventar o meu próprio pecado
Quero morrer do meu próprio veneno
Quero perder de vez tua cabeça
Minha cabeça perder teu juízo
Quero cheirar fumaça de óleo diesel
Me embriagar até que alguém me esqueça

 

Letra: Wikipedia

 

 

De muito gorda a porca já não anda… 

 …cale-se !

 

  

junio 8, 2010

…treinta y cuatro puñaladas.

Filed under: Cultura, Educación, lo que no tiene nombre, Música — Etiquetas: , , , — labalaustra @ 11:13 pm

 

zambayonn

AMABLEMENTE
Música: Edmundo Rivero
Letra: Iván Díez

La encontró en el bulín y en otros brazos…
Sin embargo, canchero y sin cabrearse,
le dijo al gavilán: “Puede rajarse;
el hombre no es culpable en estos casos.”

Y al encontarse solo con la mina,
pidió las zapatillas y ya listo,
le dijo cual si nada hubiera visto:
“Cebame un par de mates, Catalina.”

La mina, jaboneada, le hizo caso
y el varón, saboreándose un buen faso,
la siguió chamuyando de pavadas…

Y luego, besuqueándole la frente,
con gran tranquilidad, amablemente,
le fajó treinta y cuatro puñaladas.

 

 

mayo 31, 2010

…y los cuatro muros de no saber hacer.

 

Sin ilusiones, vivimos apenas del sueño, que es la ilusión de quien no puede tener ilusiones.

Libro del desasosiego. Bernardo Soares.

2

(TRECHO INICIAL)

He nacido en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes habían perdido la creencia en Dios, por la misma razón que sus mayores la habían tenido: sin saber por qué. Y entonces, porque el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente, y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes ha escogido a la Humanidad como sucedáneo de Dios. Pertenezco, sin embargo, a esa especie de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen, no ven sólo la multitud de la que son, sino también los grandes espacios que hay al lado. Por eso no he abandonado a Dios tan ampliamente como ellos ni he aceptado nunca a la Humanidad. He considerado que Dios, siendo improbable, podría ser; pudiendo, pues, ser adorado; pero que la Humanidad , siendo una mera idea biológica, y no significando más que la especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto de la Humanidad , con sus ritos de Libertad e Igualdad, me ha parecido siempre una resurrección de los cultos antiguos, en que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales.

Así, no sabiendo creer en Dios, y no pudiendo creer en una suma de animales, me he quedado, como otros de la orilla de las gentes, en esa distancia de todo a que comúnmente se llama la Decadencia. La Decadencia es la pérdida total de la inconsciencia; porque la inconsciencia es el fundamento de la vida. El corazón, si pudiese pensar, se pararía.

A quien como yo, así, viviendo no sabe tener vida, ¿qué le queda sino, como a mis pocos pares, la renuncia por modo y la contemplación por destino? No sabiendo lo que es la vida religiosa, ni pudiendo saberlo, porque no se tiene fe con la razón; no pudiendo tener fe en la abstracción del hombre, ni sabiendo siquiera qué hacer de ella ante nosotros, nos quedaba, como motivo de tener alma, la contemplación estética de la vida. Y, así, ajenos a la solemnidad de todos los mundos, indiferentes a lo divino y despreciadores de lo humano, nos entregamos fútilmente a la sensación sin propósito, cultivada con un epicureísmo sutilizado, como conviene a nuestros nervios cerebrales.

Reteniendo, de la ciencia, solamente aquel precepto suyo central de que todo está sujeto a leyes fatales, contra las cuales no se reacciona independientemente, porque reaccionar es haber hecho ellas que reaccionásemos; y comprobando que ese precepto se ajusta al otro, mas antiguo, de la divina fatalidad de las cosas, abdicamos del esfuerzo como los débiles del entrenamiento de los atletas, y nos inclinamos sobre el libro de las sensaciones con un gran escrúpulo de erudición sentida.

No tomando nada en serio, ni considerando que nos fuese dada, por cierta, otra realidad que nuestras sensaciones, en ellas nos refugiamos, y a ellas exploramos como a grandes países desconocidos. Y, si nos empleamos asiduamente, no sólo en la contemplación estética, sino también en la expresión de sus modos y resultados, es que la prosa o el verso que escribimos, destituidos de voluntad de querer convencer al ajeno entendimiento o mover la ajena voluntad, es apenas como el hablar en voz alta de quien lee, como para dar objetividad al placer subjetivo de la lectura.

Sabemos bien que toda obra tiene que ser imperfecta, y que la menos segura de nuestras contemplaciones estéticas será la de aquello que escribimos. Pero, imperfecto y todo, no hay poniente tan bello que no pudiese serlo más, o brisa leve que nos dé sueño que no pudiese darnos un sueño todavía más tranquilo. Y así, contempladores iguales de las montañas y de las estatuas, disfrutando de los días como de los libros soñándolo todo, sobre todo para convertirlo en nuestra íntima substancia, haremos también descripciones y análisis que, una vez hechos, pasarán a ser cosas ajenas que podemos disfrutar como si viniesen en la tarde.

No es éste el concepto de los pesimistas, como aquel de Vigny, para quien la vida es una cárcel, en la que él tejía paja para distraerse. Ser pesimista es tomar algo por trágico, y esa actitud es una exageración y una incomodidad. No tenemos, es cierto, un concepto de valía que apliquemos a la obra que producimos. La producimos, es cierto, para distraernos, pero no como el preso que teje la paja, para distraerse del Destino, sino como la joven que borda almohadones para distraerse, sin nada más.

Considero a la vida como una posada en la que tengo que quedarme hasta que llegue la diligencia del abismo. No sé a dónde me llevará, porque no sé nada. Podría considerar esta posada una prisión, porque estoy compelido a aguardar en ella; podría considerarla un lugar de sociabilidad, porque aquí me encuentro con otros. No soy, sin embargo, ni impaciente ni vulgar. Dejo a lo que son a los que se encierran en el cuarto, echados indolentes en la cama donde esperan sin sueño; dejo a lo que hacen a los que conversan en las salas, desde donde las músicas y las voces llegan cómodas hasta mí. Me siento a la puerta y embebo mis ojos en los colores y en los sonidos del paisaje, y canto lento, para mí solo, vagos cantos que compongo mientras espero.

Para todos nosotros caerá la noche y llegará la diligencia. Disfruto la brisa que me conceden y el alma que me han dado para disfrutarla, y no me interrogo más ni busco. Si lo que deje escrito en el libro de los viajeros pudiera, releído un día por otros, entretenerlos también durante el viaje, estará bien. Si no lo leyeran, ni se entretuvieran, también estará bien.

29-3-1930

Libro del desasosiego de Bernardo Soares
Por Fernando Pessoa (*)
Traducción de Angel Crespo

Fuente l Enfocarte.com

 

In Memoriam

 

 

 

mayo 4, 2010

…lo que no tiene nombre.

 

jaumequalsevol

— 16 de diciembre de 2008 —

Serrat interpreta este tema musicado por Paco Ibáñez sobre un poema de Gabriel Celaya.

 

LA POESÍA ES UN ARMA CARGADA DE FUTURO

Cuando ya nada se espera personalmente
exaltante,
más se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,
que golpea las tinieblas.

Cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades;
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades,
amorosas crueldades.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto
para ser y tanto somos, dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno,
Estamos tocando el fondo,
estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural para los neutrales
que lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido,
partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mi a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto y canto y cantando más allá de mis penas
de mis penas personales,
me ensancho, me ensancho.

Quiero daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso, con técnica que puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España,
a España en sus aceros.

No es una poesía gota a gota pensada,
No es un bello producto. No es un fruto
perfecto,
es lo más necesario: lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra son actos.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejen
decir que somos quien somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un
adorno.
Estamos tocando el fondo,
Estamos tocando el fondo.

 

 

junio 18, 2009

la cosa…

 

Bella ciao, “Canciones guerrilleras” . Miguel Ángel Gómez Naharro

O partigiano, portami via,
o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao, ciao!
O partigiano, portami via,
ché mi sento di morir.

 

La cosa Berlusconi. José Saramago

No veo qué otro nombre le podría dar. Una cosa peligrosamente parecida a un ser humano, una cosa que da fiestas, organiza orgías y manda en un país llamado Italia. Esta cosa, esta enfermedad, este virus amenaza con ser la causa de la muerte moral del país de Verdi si un vómito profundo no consigue arrancarlo de la conciencia de los italianos antes de que el veneno acabe corroyéndole las venas y destrozando el corazón de una de las más ricas culturas europeas. Los valores básicos de la convivencia humana son pisoteados todos los días por las patas viscosas de la cosa Berlusconi que, entre sus múltiples talentos, tiene una habilidad funambulesca para abusar de las palabras, pervirtiéndoles la intención y el sentido, como en el caso del Polo de la Libertad, que así se llama el partido con que asaltó el poder. Le llamé delincuente a esta cosa y no me arrepiento. Por razones de naturaleza semántica y social que otros podrán explicar mejor que yo, el término delincuente tiene en Italia una carga negativa mucho más fuerte que en cualquier otro idioma hablado en Europa. Para traducir de forma clara y contundente lo que pienso de la cosa Berlusconi utilizo el término en la acepción que la lengua de Dante le viene dando habitualmente, aunque sea más que dudoso que Dante lo haya usado alguna vez. Delincuencia, en mi portugués, significa, de acuerdo con los diccionarios y la práctica corriente de la comunicación, “acto de cometer delitos, desobedecer leyes o padrones morales”. La definición asienta en la cosa Berlusconi sin una arruga, sin una tirantez, hasta el punto de parecerse más a una segunda piel que la ropa que se pone encima. Desde hace años la cosa Berlusconi viene cometiendo delitos de variable aunque siempre demostrada gravedad. Para colmo, no es que desobedezca leyes sino, peor todavía, las manda fabricar para salvaguarda de sus intereses públicos y privados, de político, empresario y acompañante de menores, y en cuanto a los patrones morales, ni merece la pena hablar, no hay quien no sepa en Italia y en el mundo que la cosa Berlusconi hace mucho tiempo que cayó en la más completa abyección. Este es el primer ministro italiano, esta es la cosa que el pueblo italiano dos veces ha elegido para que le sirva de modelo, este es el camino de la ruina al que, por arrastramiento, están siendo llevados los valores de libertad y dignidad que impregnaron la música de Verdi y la acción política de Garibaldi, esos que hicieron de la Italia del siglo XIX, durante la lucha por la unificación, una guía espiritual de Europa y de los europeos. Es esto lo que la cosa Berlusconi quiere lanzar al cubo de la basura de la Historia. ¿Lo acabarán permitiendo los italianos?

 

Fuente: El País. com

Vía l El Mundano. Agravio personal de Berlusconi (por Antonio Gómez)

 

Este artículo, con este mismo título, fue publicado ayer en el periódico español “El País”, que expresamente me lo había solicitado. Considerando que en este blog he hecho algunos comentarios acerca de las hazañas del primer ministro italiano, extraño sería no recoger aquí este texto. Otros habrá en el futuro, seguramente, dado que Berlusconi no renunciará a lo que es y a lo que hace. Yo tampoco.

La  cosa Berlusconi. El Cuaderno de José Saramago

 

Escándalo en Italia: una ministra de Berlusconi realiza el saludo fascista en un acto oficial

José María Garrido. el plural.com

 

Berlusconi prepara su último asalto: cercenar la libertad de prensa

Marcos Paradinas. el plural.com

“Mi padre decía que, si uno nace con ganas de hacer el mal, tiene dos posibilidades: la primera, ser delincuente; la segunda, ser fiscal. La tercera era ser dentista, pero como ahora los dentistas usan anestesia (…) en su lugar pongo a los periodistas”. La frase es de Silvio Berlusconi y parece premonitoria. Ahora que ya tiene atada de pies y manos a la Justicia, gracias a la inmunidad que se dio a sí mismo, llega el turno de cercenar la libertad de expresión.

La polémica Ley de Seguridad es un paquete de medidas creado por el ministro de Interior, Roberto Maroni, de la xenófoba Liga Norte.

Recorta la posibilidad de hacer escuchas telefónicas por casos de mafia y corrupción e impone penas de cárcel para los periodistas que informen sobre esas interceptaciones.

La medida ya se conoce en Italia como il bavaglio (la mordaza) y ha provocado que hayan levantado la voz asociaciones de periodistas, jueces, editores… Blogs y movimientos sociales nacen en la red y ya hay grupos de adhesión en Facebook entre los que se encuentran periodistas de alto prestigio como Marco Travaglio, todo un icono del periodismo libre. Pero la ley ya ha sido aprobada en el Congreso y ahora sólo falta que la ratifique el Senado. Quizás, una vez más, la última esperanza quede en el jefe del Estado, Giorgio Napolitano, que puede rechazar firmar la ley. Pero sólo dos veces.

 

“La libertad no es un fin; es un medio para desarrollar nuestras fuerzas.”

Máximo Gorki

 

abril 28, 2008

Os Vampiros

                                Os Vampiros, by José Zeca Afonso

No céu cinzento sob o astro mudo
Batendo as asas Pela noite calada
Vêm em bandos Com pés veludo
Chupar o sangue Fresco da manada

Se alguém se engana com seu ar sisudo
E lhes franqueia As portas à chegada
Eles comem tudo Eles comem tudo
Eles comem tudo E não deixam nada [Bis]

A toda a parte Chegam os vampiros
Poisam nos prédios Poisam nas calçadas
Trazem no ventre Despojos antigos
Mas nada os prende Às vidas acabadas

São os mordomos Do universo todo
Senhores à força Mandadores sem lei
Enchem as tulhas Bebem vinho novo
Dançam a ronda No pinhal do rei

Eles comem tudo Eles comem tudo
Eles comem tudo E não deixam nada

No chão do medo Tombam os vencidos
Ouvem-se os gritos Na noite abafada
Jazem nos fossos Vítimas dum credo
E não se esgota O sangue da manada

Se alguém se engana Com seu ar sisudo
E lhe franqueia As portas à chegada
Eles comem tudo Eles comem tudo
Eles comem tudo E não deixam nada

Eles comem tudo Eles comem tudo
Eles comem tudo E não deixam nada

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