Nos Queda La Palabra

julio 4, 2010

…en un clamor de victoria y guitarras

   

¡Oh excelso muro, oh torres coronadas
de honor, de majestad, de gallardía! …
.
                        A Córdoba. Luis de Góngora

  

 *

Diez años atrás, al morir Miguel Hernández rodando por los calabozos de la crueldad falangista, ante la indiferencia de los poetas sometidos al gusano entorchado, escribí yo en México una elegía a su gloria de poeta y a su muerte de español enterizo, que después entró a formar parte de uno de mis libros. Ha pasado el tiempo, las cadenas que oprimen a España se han apretado más sobre su cuerpo, y la voz de Miguel Hernández, lejos de apagarse, sigue creciendo, creciendo, como alimentada por una savia juvenil. Vivo está el poeta como cuando cantaba desde el hondón de su sangre ribereña, y vivo está el pueblo que lo vio subir al árbol de la poesía, a pesar de los martirios que sobre él han caído. Y en esta fusión de vida, de vidas inagotables y altas, está la íntima razón de la esperanza: nuestro mañana deslumbrante, en cuyos destellos seguirá brillando, entre su pueblo liberado, la frente del poeta, como la paloma en el cielo estival.

Miguel fue entre nosotros el mejor. Y, al decir nosotros, me refiero a los poetas y escritores españoles de mi generación. El más entrañable, el más sincero, el más heroico también. Distante del señoritismo poético, que abrevábase, entonces como ahora, en las virtuosidades de la técnica y no en el latido del hombre, lo genuino de España afloraba en su verso con una violencia y una diafanidad de borbotón serrano, y la experiencia sub­jetiva, que en él era íntima comunión con la naturaleza y con los humil­des hombres del terrón, se volcaba generosamente hacia afuera buscando la ronda de manos fraternales.

De la mano áurea de nuestros grandes clásicos -Garcilaso, Lope, Góngora, Quevedo- llegó Miguel a la poesía. Era en la edad rural de su iniciación, en la natal y levantina Orihuela. Lecturas y rebaños. El despertar a un mundo mágico, desde el aciago mundo del trabajo, con la raíz hincada en la soledad vegetal. Un sosegado y verde río llenaba de esme­raldas errátiles sus pupilas. “Lo fugitivo permanece y dura”, que dijo transido de eternidad el otro gran poeta de la Torre de Juan Abad. Al fondo unos montes como descarnados por amarillos desgarrones, montes secos y violentos…

 

 Juan Rejano. El Nacional, (México), 14 de diciembre 1952

(Fragmento) Biblioteca Hernandiana , documento 5. pág.116,  recopilación de Alberto Enrique Perea.

 

Escribe Rejano “…escribí yo en México una elegía a su gloria de poeta y a su muerte de español enterizo, que después entró a formar parte de uno de mis libros”. aquí la elegía:

AL MORIR EL POETA MIGUEL HERNÁNDEZ

               (1942)

DOS TIEMPOS DE LLANTO

                            1

Como un terrón que escapa del surco hacia los cielos,

cargado de asperezas y fragancias,

apareciste, hermano.

Contigo se elevaron la espiga y la paloma,

el íntimo perfume del romero,

el balido inocente de la oveja más tierna.

Te recuerdo invadido de rumores

 como un olivar triste,

con la frente combada hacia la aurora

y un clavel horadándote las manos.

Te recuerdo de miel y espino seco.

En tus abarcas de pastor llevabas

todo el rocío virgen, todo el fuego

increado del alba;

en tu zamarra un áspero rumor de encinas graves

y más adentro,

sobre tu corazón, la voz del río

donde, embriagado ruiseñor, creciste.

Oh, cantor milagroso de la ternura agreste,

un mastín te guardaba la osamenta

 y a la puerta encrespada de tus venas

 suspiraba una alondra.

 Eras una raíz tan amorosa,

erguida con tal furia entre los hombres,

que se te oía correr la sangre hermosa

 como un galope de caballos jóvenes

sujetos por un freno de alhelíes.

Un temblor de amapolas y trigales maduros

se asomaba a tus ojos

y una violenta sed te rodeaba,

una sed escondida

en los siglos de llanto,

en el hombre, en la piedra, en las retamas

que a nuestros campos dieron

su inmemorial tristeza.

Tierra tú mismo te nombraste, tierra,

y de la tierra fuiste a despertar al pueblo,

a ceñirle coronas,

a restañarle heridas

cuando la soledad y la agonía

como rosas de espanto a su sien se asomaban.

Ay, tu gloria fue entonces,

tus matinales nupcias con lo eterno.

Nadie puede decir cuándo morimos

para nacer al alba perdurable,

pero en aquella unión de sangre y tierra

te brotaron entrañas en la entraña,

alas crecieron de la pana honrada

que tu cuerpo vestía,

y tu canción se alzó sobre la muerte,

heroica, deslumbrante,

porque a la muerte misma se ofrendaba.

Solitario cabrero del verbo apasionado,

allí sigues viviendo, en ese instante

conmovido respiras,

sueñas,

cantas.

No has muerto, no pudieron

matarle los que a golpes de rencor te mataron.

La tierra no perece, y tú eres tierra,

toda la noble tierra de España que ahora cubre

tantos sueños tronchados.

Tú eres, niño de fuego, la esperanza.

                               2

Como un lucero herido que a la tierra desciende

después de dar su luz al mundo ciego,

partiste hacia las sombras.

Mírame aquí cantando con mis lágrimas

tu ausencia irreparable,

los enlutados ecos de tu canto.

Entre mis manos guardo su fulgor que no cesa :

España, tu gemido de fruto desangrado.

 Juan Rejano 1942.  

 

 (Tambien en el Nacional el 29-XI-42,  en “Libro de los homenajes” 1961, y otras ediciones)
    Del Archivo Histórico de Radio España Independiente, fue entregada en los 80 en el Archivo Central del P.C.E.: en ella y precedida de unas palabras de Juan Rejano figura la voz de Miguel Hernández recitando la Canción del esposo soldado.

 

BIBLIOGRAFIA DE JUAN REJANO

1921 “Pandereta andaluza”.
1928 “El Modernísmo en la literatura y en el arte” (ensayo).
1943 “Fidelidad del Sueño”.
1944 “El poeta y su pueblo”.
1944 “El Genil y los Olivos”.
1944 “El poeta y su pueblo. Un símbolo Andaluz: Federico García Lorca”.
1945 “La esfinge Mestiza. Crónica menor de México”.
1947 “Víspera heroica. Canto a las guerrillas de España”.
1948 “El Oscuro límite”.
1949 “Noche adentro”.
1949 “Oda Española”.
1950 “Constelación menor”.
1953 “Poemas de la Nueva Polonia”.
1953 “Poemas de Adam Mickewicz”.
1955 “Canciones de la Paz”.
1956 “La respuesta. En memoria de Antonio Machado”.
1958 Prologa” EL CIERVO”, de León Felipe.
1959 “Diario de China”.
1960 “El Río y la Paloma”.
1961 “Libro de los homenajes”.
1963 “Elegía rota para un himno. En la muerte de Julián Grimau”.
1966 “El Jazmín y la Llama”.
1971 “Antonio Rodríguez Luna”.
1975 “Alas de Tierra” (selección antológica).
1976 “Antología” (póstuma).
1976 “La tarde” (póstuma).
1977 “Elegías Mexicanas” (póstuma).
1977 “Poesías” (póstuma).
1978 “La Mirada del Hombre” (Antología póstuma).
1983 “Antología de la ausencia” (póstuma).
1987 “Poemas” (póstuma).
1988 “La mirada del hombre” (póstuma).
1989 “Siete poemas inéditos” (póstuma).
1989 “Acordes. Las cuatro estaciones” (póstuma).
1991 “Antología poética” (póstuma).
1991 “Diario de China” (póstuma).
1993 “Entre dos reinos”(contiene los poemas “Entre dos reinos”, “El Genil”,
“Los olivos” y “Plenitud”). (póstuma).
 

 NOTAS

1) -La edición del libro homenaje a Juan Rejano de Litoral y el Ayuntamiento de Málaga, deja mucho que desear. No le consta año de publicación,no tiene Depósito Legal, carece de índice de poemas y nombres de personas que participaron en este homenaje, nombres que en justo reconocimiento me permito recoger.

 Nombres para un homenaje a Juan Rejano [1980].

 Textos:

Pablo Neruda

José Herrera Petere

Rafael Alberti

Dolores Ibarruri

Jorge Guillén

Francisco Ayala

Manuel Andújar

Jacinto Luis Guereña

Javier Villán

Simón García Montero

Francisco Giner de los Ríos

María Teresa Hernández

José Luis Cano

Etelvina Astrada

Aurora de Albornoz

Mariano Roldán

Alfonso Yuste Alvarez

Enrique de Rivas

Teresinka Pereisa

Antonio Rodríguez Jiménez.

Juvenal Soto

Juan Carlos Millán Rejano

Francisco Peinado

Ilustradores:

Picasso

José Bergamín

Miguel  Prieto

Lorenzo Saval

Rafael Pérez Estrada

Santiago

Elvira Gascón

Manuel Ángeles Gascón

Santarén

José Antonio Díaz del Teixidor

Darío Carmona

Ana Casals

López de Moral

 2).- Nombres que aparecen en  el diario “El Sol”, correspondiente al 19 de noviembre de 1936: José Bergamín, Manuel Altolaguirre, Luis Cernuda, Miguel Prieto, Alberto Sánchez, Salvador Bacarisse, Gabriel García Maroto, María Teresa León, Rafael Dieste, Arturo Souto, Arturo Serrano Plaja, Felipe Camarero, Rafael Alberti y Emilio Prados.

 …………………………………………………………………

 

Fuente l  Miguel Hernández en Juan Rejano , por Juan Fernández Palmeral

                  Revista Perito 

Los derechos de los trabajos publicados en este sitio corresponden a sus respectivos autores. A su vez, todos los textos reflejan, única y exclusivamente,  las opiniones de sus autores. Se permiten las copias sin fines lucrativos o editoriales.
 
***
 LinnieK9

Alicia de Larrocha was filmed at the Alhambra by Larry Weinstein and Nev Fichman in the late 1980s.

Nights in the Gardens of Spain, Manuel de Falla, Part 3
Symphonic impressions for piano and orchestra.

1. In the Generalife

2. Distant dance

3. In the Gardens of the Sierra de Córdoba

Alicia de Larrocha, piano

Orchestre Symphonique de Montréal
Charles Dutoit, conductor

 

“Lo fugitivo permanece y dura”…

 

 

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