Nos Queda La Palabra

mayo 31, 2010

…y los cuatro muros de no saber hacer.

 

Sin ilusiones, vivimos apenas del sueño, que es la ilusión de quien no puede tener ilusiones.

Libro del desasosiego. Bernardo Soares.

2

(TRECHO INICIAL)

He nacido en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes habían perdido la creencia en Dios, por la misma razón que sus mayores la habían tenido: sin saber por qué. Y entonces, porque el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente, y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes ha escogido a la Humanidad como sucedáneo de Dios. Pertenezco, sin embargo, a esa especie de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen, no ven sólo la multitud de la que son, sino también los grandes espacios que hay al lado. Por eso no he abandonado a Dios tan ampliamente como ellos ni he aceptado nunca a la Humanidad. He considerado que Dios, siendo improbable, podría ser; pudiendo, pues, ser adorado; pero que la Humanidad , siendo una mera idea biológica, y no significando más que la especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto de la Humanidad , con sus ritos de Libertad e Igualdad, me ha parecido siempre una resurrección de los cultos antiguos, en que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales.

Así, no sabiendo creer en Dios, y no pudiendo creer en una suma de animales, me he quedado, como otros de la orilla de las gentes, en esa distancia de todo a que comúnmente se llama la Decadencia. La Decadencia es la pérdida total de la inconsciencia; porque la inconsciencia es el fundamento de la vida. El corazón, si pudiese pensar, se pararía.

A quien como yo, así, viviendo no sabe tener vida, ¿qué le queda sino, como a mis pocos pares, la renuncia por modo y la contemplación por destino? No sabiendo lo que es la vida religiosa, ni pudiendo saberlo, porque no se tiene fe con la razón; no pudiendo tener fe en la abstracción del hombre, ni sabiendo siquiera qué hacer de ella ante nosotros, nos quedaba, como motivo de tener alma, la contemplación estética de la vida. Y, así, ajenos a la solemnidad de todos los mundos, indiferentes a lo divino y despreciadores de lo humano, nos entregamos fútilmente a la sensación sin propósito, cultivada con un epicureísmo sutilizado, como conviene a nuestros nervios cerebrales.

Reteniendo, de la ciencia, solamente aquel precepto suyo central de que todo está sujeto a leyes fatales, contra las cuales no se reacciona independientemente, porque reaccionar es haber hecho ellas que reaccionásemos; y comprobando que ese precepto se ajusta al otro, mas antiguo, de la divina fatalidad de las cosas, abdicamos del esfuerzo como los débiles del entrenamiento de los atletas, y nos inclinamos sobre el libro de las sensaciones con un gran escrúpulo de erudición sentida.

No tomando nada en serio, ni considerando que nos fuese dada, por cierta, otra realidad que nuestras sensaciones, en ellas nos refugiamos, y a ellas exploramos como a grandes países desconocidos. Y, si nos empleamos asiduamente, no sólo en la contemplación estética, sino también en la expresión de sus modos y resultados, es que la prosa o el verso que escribimos, destituidos de voluntad de querer convencer al ajeno entendimiento o mover la ajena voluntad, es apenas como el hablar en voz alta de quien lee, como para dar objetividad al placer subjetivo de la lectura.

Sabemos bien que toda obra tiene que ser imperfecta, y que la menos segura de nuestras contemplaciones estéticas será la de aquello que escribimos. Pero, imperfecto y todo, no hay poniente tan bello que no pudiese serlo más, o brisa leve que nos dé sueño que no pudiese darnos un sueño todavía más tranquilo. Y así, contempladores iguales de las montañas y de las estatuas, disfrutando de los días como de los libros soñándolo todo, sobre todo para convertirlo en nuestra íntima substancia, haremos también descripciones y análisis que, una vez hechos, pasarán a ser cosas ajenas que podemos disfrutar como si viniesen en la tarde.

No es éste el concepto de los pesimistas, como aquel de Vigny, para quien la vida es una cárcel, en la que él tejía paja para distraerse. Ser pesimista es tomar algo por trágico, y esa actitud es una exageración y una incomodidad. No tenemos, es cierto, un concepto de valía que apliquemos a la obra que producimos. La producimos, es cierto, para distraernos, pero no como el preso que teje la paja, para distraerse del Destino, sino como la joven que borda almohadones para distraerse, sin nada más.

Considero a la vida como una posada en la que tengo que quedarme hasta que llegue la diligencia del abismo. No sé a dónde me llevará, porque no sé nada. Podría considerar esta posada una prisión, porque estoy compelido a aguardar en ella; podría considerarla un lugar de sociabilidad, porque aquí me encuentro con otros. No soy, sin embargo, ni impaciente ni vulgar. Dejo a lo que son a los que se encierran en el cuarto, echados indolentes en la cama donde esperan sin sueño; dejo a lo que hacen a los que conversan en las salas, desde donde las músicas y las voces llegan cómodas hasta mí. Me siento a la puerta y embebo mis ojos en los colores y en los sonidos del paisaje, y canto lento, para mí solo, vagos cantos que compongo mientras espero.

Para todos nosotros caerá la noche y llegará la diligencia. Disfruto la brisa que me conceden y el alma que me han dado para disfrutarla, y no me interrogo más ni busco. Si lo que deje escrito en el libro de los viajeros pudiera, releído un día por otros, entretenerlos también durante el viaje, estará bien. Si no lo leyeran, ni se entretuvieran, también estará bien.

29-3-1930

Libro del desasosiego de Bernardo Soares
Por Fernando Pessoa (*)
Traducción de Angel Crespo

Fuente l Enfocarte.com

 

In Memoriam

 

 

 

Sueña, marinero…

 

“No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre…”

Walt Whitman

Cita l Wikiquote

 

nerdhoe

 Bebo & Cigala – Niebla del riachuelo

Niebla del Riachuelo
Tango
1937
Música: Juan Carlos Cobián
Letra: Enrique Cadícamo

Turbio fondeadero donde van a recalar,
barcos que en el muelle para siempre han de quedar…
Sombras que se alargan en la noche del dolor;
náufragos del mundo que han perdido el corazón…
Puentes y cordajes donde el viento viene a aullar,
barcos carboneros que jamás han de zarpar…
Torvo cementerio de las naves que al morir,
sueñan sin embargo que hacia el mar han de partir…

¡Niebla del Riachuelo!..
Amarrado al recuerdo
yo sigo esperando…
¡Niebla del Riachuelo!…
De ese amor, para siempre,
me vas alejando…
Nunca más volvió,
nunca más la vi,
nunca más su voz nombró mi nombre junto a mí…
esa misma voz que dijo: “¡Adiós!”.

Sueña, marinero, con tu viejo bergantín,
bebe tus nostalgias en el sordo cafetín…
Llueve sobre el puerto, mientras tanto mi canción;
llueve lentamente sobre tu desolación…
Anclas que ya nunca, nunca más, han de levar,
bordas de lanchones sin amarras que soltar…
Triste caravana sin destino ni ilusión,
como un barco preso en la “botella del figón”…

 

Letra l Todo Tango

Copyright © 1999-2007 All rights reserved

w w w . t o d o t a n g o . c o m . a r

 

mayo 30, 2010

… en seguida, nada.

Filed under: Cultura, Literatura, Música, Uncategorized — Etiquetas: , , , , — labalaustra @ 5:47 pm

 

“Cambiad de placeres, pero no cambiéis de amigos.”

Voltaire

 

Balada del ausente

Juan Carlos Onetti

Entonces no me des un motivo por favor
No le des conciencia a la nostalgia,
La desesperación y el juego.
Pensarte y no verte
Sufrir en ti y no alzar mi grito
Rumiar a solas, gracias a ti, por mi culpa,
En lo único que puede ser
Enteramente pensado
Llamar sin voz porque Dios dispuso
Que si Él tiene compromisos
Si Dios mismo le impide contestar
Con dos dedos el saludo
Cotidiano, nocturno, inevitable
Es necesario aceptar la soledad,
Confortarse hermanado
Con el olor a perro, en esos días húmedos del sur,
En cualquier regreso
En cualquier hora cambiable del crepúsculo
Tu silencio
Y el paso indiferente de Dios que no ve ni saluda
Que no responde al sombrero enlutado
Golpeando las rodillas
Que teme a Dios y se preocupa
Por lo que opine, condene, rezongue, imponga.
No me des conciencia, grito, necesidad ni orden.
Estoy desnudo y lejos, lo que me dejaron
Giro hacia el mundo y su secreto de musgo,
Hacia la claridad dolorosa del mundo,
Desnudo, sólo, desarmado
bamboleo mi cuerpo enmagrecido
Tropiezo y avanzo
Me acerco tal vez a una frontera
A un odio inútil, a su creciente miseria
Y tampoco es consuelo
Esa dulce ilusión de paz y de combate
Porque la lejanía
No es ya, se disuelve en la espera
Graciosa, incomprensible, de ayudarme
A vivir y esperar.
Ningún otro país y para siempre.
Mi pie izquierdo en la barra de bronce
Fundido con ella.
El mozo que comprende, ayuda a esperar, cree lo que ignora.
Se aceptan todas las apuestas:
Eternidad, infierno, aventura, estupidez
Pero soy mayor
Ya ni siquiera creo,
En romper espejos
En la noche
Y lamerme la sangre de los dedos
Como si la hubiera traído desde allí
Como si la salobre mentira se espesara
Como si la sangre, pequeño dolor filoso,
Me aproximara a lo que resta vivo, blando y ágil.
Muerto por la distancia y el tiempo
Y yo la, lo pierdo, doy mi vida,
A cambio de vejeces y ambiciones ajenas
Cada día más antiguas, suciamente deseosas y extrañas.
Volver y no lo haré, dejar y no puedo.
Apoyar el zapato en el barrote de bronce
Y esperar sin prisa su vejez, su ajenidad, su diminuto no ser.
La paz y después, dichosamente, en seguida, nada.
Ahí estaré. El tiempo no tocará mi pelo, no inventará arrugas, no me inflará las mejillas
Ahí estaré esperando una cita imposible, un encuentro que no se cumplirá.

.

Fuente l Onetti. Juan Carlos Onetti

 Cita l Wikiqoute

 

akvarog

Alma, Corazón y Vida- Paco de Lucía

 (Adrián Flores Albán)

 

mayo 29, 2010

…y en la sombra lloró.

 

Fortalecido estoy contra tu pecho

y augusta piedra fría,

bajo tus ojos crepusculares,

¡oh madre inmortal!

 

Himno a la tristeza.  La realidad y el deseo. Luis Cernuda

 

*

Bien pudiera ser que todo lo que en verso he sentido

no fuera más que aquello que nunca pudo ser,
no fuera más que algo vedado y reprimido
de familia en familia, de mujer en mujer.

Dicen que en los solares de mi gente, medido
estaba todo aquello que se debía hacer…
Dicen que silenciosas las mujeres han sido
de mi casa materna… Ah, bien pudiera ser…

A veces en mi madre apuntaron antojos
de liberarse, pero, se le subió a los ojos
una honda amargura, y en la sombra lloró.

Y todo esto mordiente, vencido, mutilado,
todo esto que se hallaba en su alma encerrado,

pienso que sin quererlo lo he libertado yo.

 

Alfonsina Storni, Bien pudiera ser

 

 

Fuente l Wikipedia

*

 Fragensteller56

 Stan Getz-Autumn Leaves

 

Las hojas muertas   

Oh, me gustaría tanto que recordaras
Los días felices cuando éramos amigos…
En aquel tiempo la vida era más hermosa
Y el sol brillaba más que hoy.
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo…
¿Ves? No lo he olvidado…
Las hojas muertas se recogen con un rastrillo
Los recuerdos y las penas, también.
Y el viento del norte se las lleva
En la noche fría del olvido
¿Ves? No he olvidado
la canción que tú me cantabas.

Es una canción que nos acerca
Tú me amabas y yo te amaba
Vivíamos juntos
Tú, que me amabas, y yo, que te amaba…
Pero la vida separa a aquellos que se aman
Silenciosamente sin hacer ruido
Y el mar borra sobre la arena
El paso de los amantes que se separan.

Las hojas muertas se recogen con un rastrillo.
Los recuerdos y las penas, también.
Pero mi amor, silencioso y fiel
Siempre sonríe y le agradece a la vida.
Yo te amaba, y eras tan linda…
¿ Cómo crees que podría olvidarte ?
En aquel tiempo la vida era más hermosa
Y el sol brillaba más que hoy
Eras mi más dulce amiga,
Mas no tengo sino recuerdos
Y  la canción que tú me cantabas,
¡Siempre, siempre la recordaré!

                                         Jacques Prévert

 

 Fuente l  A Media Voz

 

Comment veux-tu que je t’oublie?

 

 

mayo 25, 2010

…las hojas que él arrojó.

 

Cuentan de un sabio

Cuentan de un sabio, que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que cogía.
«¿Habrá otro», entre sí decía,
«más pobre y triste que yo?»
Y cuando el rostro volvió,
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.

Quejoso de mi fortuna
yo en este mundo vivía,
y cuando entre mí decía:
¿habrá otra persona alguna
de suerte más importuna?
Piadoso me has respondido.
Pues, volviendo a mi sentido,
hallo que las penas mías,
para hacerlas tú alegrías,
las hubieras recogido.

                        Pedro Calderón de la Barca

 

Fuente l Wikisource

 

lalungenuictdestens

“La Púrpura de la Rosa” (1701)

Libretto by Pedro Calderón de la Barca
Music by Tomás de Torrejón y Velasco

 

Libreto de La púrpura de la rosa, University of Ottawa. (Pdf)

Vía l La púrpura de la rosa. Wikipedia

*

Memoria de las apariencias que se han de hacer este año de 1663 para la representación de los autos de la fiesta del Santísimo Sacramento.

 

El Divino Orfeo.
Auto sacramental alegórico.

Primeramente ha de ser el primer carro una nave negra con sus banderolas, flámulas y gallardetes negros también; ha de estar sobre ondas oscuras con monstruos marinos pintados en ellas, y a su tiempo ha de dar vuelta, teniendo en su árbol mayor elevación para una persona. A un lado de este mar ha de haber un escollo que se ha de abrir, y salir dél una persona, advirtiendo (para facilitar el que pueda ejecutarse) que cuando el escollo se abra, ha de estar la nave en través, de suerte que ni la proa ni la popa podrán embarazar para que el escollo no se abra, y representar la persona con las que estarán en el costado de la nave.

El segundo carro ha de ser otra nave, azul y oro, toda su pintura sobre mar de cielo con peces y imágenes marinas hermosamente pintadas, sus flámulas y gallardetes blancas y encarnadas con cálices y hostias. Ha de dar vuelta y tener elevación.

El tercer carro ha de ser un globo celeste con estrellas, signos y plantas. Este medio globo se ha de abrir a su tiempo en dos mitades, cayendo la una a la parte de la representación sobre dos columnas, de suerte que el medio globo quede hecho tablado y el otro medio vestuario, y puedan salir y entrar personas que han de representar en él. En la parte que queda fija ha de haber una rueda de rayos que a su tiempo se descubra dando vueltas, y en ellos ha de haber sol y luna con otras estrellas y imágenes celestes, y moverse todo.

El cuarto carro ha de ser un peñasco, el cual también se ha de partir en dos mitades, cayendo la de la representación sobre dos cipreses, y quedar, como el globo, la mitad tablado y la mitad vestuario, de donde puedan salir y entrar los que representen. Todo este peñasco se ha de poblar a su tiempo de árboles que han de estar embebidos de suerte que la cumbre quede coronada, y al mismo tiempo por todos sus costados y fachada han de asomar diversos animales, y corriéndose la cortina que hacía vestuario, se ha de ver en su fondo un mar en cuyas ondas se han de mover algunos peces y salir de ellas pájaros vivos soltándolos a que vuelen en el mayor número que se pueda.

En Madrid a 27 de febrero de 1663 años.

 

Memoria de apariencias del auto El Divino Orfeo (1663)
de Pedro Calderón de la Barca

Vía l Wikisource

 

mayo 24, 2010

…entre la menuda arena

 

raulphotographe

Paco Ibáñez

“Y ríase la gente”

 

Ande yo caliente,
y ríase la gente.

Traten otros del gobierno
del mundo y sus monarquías,
mientras gobiernan mis días
mantequillas y pan tierno,
y las mañana de invierno
naranjada y aguardiente,

y ríase la gente.

Coma en dorada vajilla
el príncipe mil cuidados
como píldoras dorados,
que yo en mi pobre mesilla
quiero más una morcilla
que en el asador reviente,

y ríase la gente.

Cuando cubra las montañas
de plata y nieve el enero,
tenga yo lleno el brasero
de bellotas y castañas,
y quien las dulces patrañas
del rey que rabió me cuente,

y ríase la gente.

Busque muy en hora buena
el mercader nuevos soles;
yo conchas y caracoles
entre la menuda arena,
escuchando a Filomena
sobre el chopo de la fuente,

y ríase la gente.

Pase a media noche el mar
y arda en amorosa llama
Leandro por ver su dama;
que yo más quiero pasar
de Yepes a Madrigar
la regalada corriente,

y ríase la gente.

Pues Amor es tan cruel,
que de Píramo y su amada
hace tálamo una espada,
do se junten ella y él,
sea mi Tisbe un pastel,
y la espada sea mi diente,

y ríase la gente.

  Luis de Góngora

 

 Letra l Wikisource

mayo 21, 2010

…y el beneficio rescatará la ofensa.

 

“Hay cosas que para saberlas no basta con haberlas aprendido.”

Lucio Anneo Séneca

 

quipu100

Los Embajadores Criollos

Alma, corazón y vida

(Adrián Flores Albán)

Recuerdo aquella vez que yo te conocí,
recuerdo aquella tarde
pero no me acuerdo
ni como te vi.

Pero si te diré que yo me enamoré,
de esos tus lindos ojos
y tus labios rojos
que no olvidaré.

Oye esta canción que lleva
alma corazón y vida,
estas tres cositas nada más te doy.

Porque no tengo fortuna,
estas tres cosas te ofrezco
alma, corazón y vida y nada más.

Alma para conquistarte,
corazón para quererte,
y vida para vivirla junto a tí

Alma para conquistarte,
corazón para quererte,
y vida para vivirla junto a tí

 

XXXIV

Necesario es abstenerse de la ira, sea contra el igual, sea contra el superior, sea contra el inferior. El resultado de la lucha con el igual es problemático; luchar con el superior es insensato, y vil con el inferior. Despreciable e infeliz es el que devuelve el mordisco: el ratón y la hormiga amenazan la mano que les coge: los seres débiles se creen ofendidos en cuanto se les toca. Nos calmará el recuerdo de los favores recibidos en otro tiempo de aquel contra quien nos irritamos, y el beneficio rescatará la ofensa. Recordemos también la reputación que nos formará nuestra fama de dulzura, y cuántos amigos útiles proporciona la clemencia. No tengamos ira contra los hijos de nuestros enemigos públicos y privados. Uno de los ejemplos de la crueldad de Sila fue haber expulsado de los cargos públicos a los hijos de los proscritos. Nada más injusto que hacer pasar a los hijos el odio que se tuvo a los padres. Preguntémonos, cuando nos cueste trabajo perdonar, si nos convendría que fuesen todos inexorables con nosotros. ¡Cuántas veces implora perdón el que lo negó! ¡Cuántas veces cae a los pies del que rechazó con los suyos! ¿Qué hay más noble que transformar la ira en amistad? ¿Qué aliados más fieles tuvo el pueblo romano que aquellos que por mucho tiempo fueron sus enemigos más encarnizados? ¿Qué sería hoy del Imperio si afortunada previsión no hubiese confundido vencidos y vencedores? ¿Se irrita alguno? atráele tú con beneficios. La lucha cesa en cuanto uno de los dos abandona el puesto: para combatir se necesitan dos. Si se traba pelea, mézclase la ira; triunfa aquel que retrocede primero; el vencedor es vencido. Te ha golpeado, retírate. Al devolverle los golpes, le proporcionarás ocasión de darte más y con excusa; ni podrás desembarazarte de él cuando quieras. ¿Quién querría herir con tal fuerza al enemigo que dejase la mano en la llaga sin poder retirarla? Arma de esta clase es la ira; difícilmente se retira.

 

De la ira
Libro segundo

de Séneca
Wikisource

 

mayo 18, 2010

De los buenos manantiales…

 

… sabemos esperar rodeados por la muerte
sabemos desvelarnos por la vida

tenemos una alegría temprana como un gallo
una alegría convicta maniatada y rabiosa

sabemos cómo desatarla y sabemos
que al alba cantarán los gallísimos sueños.

 

Gallos sueños. Mario Benedetti

 

Charnes Canal Flamenco

Camaron & Paco de Lucia “Bulerias”

 

…se forman los “güenos” ríos

 

 

mayo 17, 2010

…le droit d’éclater de rire »

 

Wellesz

René Clair: Entr’acte (1924)

Film diretto da René Clair e scritto da Francis Picabia, concepito come intermezzo da proiettare nell’intervallo del balletto Relâche su musiche di Erik Satie. Satie scrisse per questo lavoro cinematografico una delle colonne sonore considerata tra le più perfette mai ideate per il commento di immagini.

Personaggi ed interpreti:

Jean Börlin: il cacciatore tirolese / il prestigiatore
Inge Frïss: la ballerina
Francis Picabia: uomo che carica il cannone
Erik Satie: uomo che carica il cannone
Marcel Duchamp: giocatore di scacchi
Man Ray: giocatore di scacchi
Darius Milhaud
Marcel Achard: persona nel corte funebre
Georges Auric: persona nel corte funebre
Georges Charensol: persona nel corte funebre
Georges Lacombe: persona nel corte funebre
Roger Le Bon: persona nel corte funebre
Jean Mamy: persona nel corte funebre
Rolf de Maré: persona nel corte funebre
Pierre Scize: persona nel corte funebre
Louis Touchages: persona nel corte funebre

An Angel Is Missing

 

whitedoowopcollector

Ronnie & The Red Caps

Dick Bottoff – Guitar
Ronnie James Dio – Vocals / Bass / Trumpet
Nick Pantas – Guitar
Tom Rogers – Drums / Percussion

 AN ANGEL IS MISSING
(Ballard – Tobias)

An Angel Is Missing From Heaven Tonight
(Ooh – Ooh – Ooh – Ooh)
And If They Start Counting, They’ll See That I’m Right
(Ooh – Ooh – Ooh – Ooh)
No, She’s Not In Heaven, For How Could She Be
When That Angel Is Here With Me?

Well I Don’t Know How She Got Here (Don’t Know How She Got Here)
And Once More I Don’t Care (Once More I Don’t Care)
Just When She’s Answer To My Every Prayer
(Ooh – Oh, Ooh – Oh, Ooh – Oh, Ooh – Oh)

An Angel Is Missing But Please Let Her Stay
(Ooh – Ooh – Ooh – Ooh)
For I’d Be So Lonely If She Went Away
(Ooh – Ooh – Ooh – Ooh)
There Are So Many Angels In Heaven Above
Please Leave Me This Angel’s Love

Well I Don’t Know How She Got Here (Don’t Know How She Got Here)
And Once More I Don’t Care (Once More I Don’t Care)
Just When She’s Answer To My Every Prayer
(Ooh – Oh, Ooh – Oh, Ooh – Oh, Ooh – Oh)

An Angel Is Missing But Please Let Her Stay
(Ooh – Ooh – Ooh – Ooh)
For I’d Be So Lonely If She Went Away
(Ooh – Ooh – Ooh – Ooh)
There Are So Many Angels In Heaven Above
Please Leave Me This Angel’s Love

Oh I Need Angel’s Love – Come On Home
(Ooh – Oh, Ooh – Oh, Ooh – Oh, Ooh – Oh)
‘Cause I Want Angel’s Love – Oh – Oh – Oh
(Ooh – Oh, Ooh – Oh, Ooh – Oh, Ooh – Oh)
Oh – Oh- Oh – Oh

 

Letra l Padavona.com – Ronnie Dio’s Early Years

Older Posts »

Blog de WordPress.com.