El hombre es un animal incoherente, y es incoherente porque es dúplice. Tiene una vida de sentidos, que le liga, mediante procesos que van desde la percepción hasta la vida social, al mundo, inhumano y humano, que le rodea; tiene una vida de inteligencia que le encierra en sí mismo, y así le separa de este mundo. En el hombre en quien la vida de la inteligencia está apgada, la filosofía de la vida procede de los sentidos y de los influjos exteriores: su ideal será aquel que unos y otros le impongan. Ese hombre, que es el hombre vulgar, se acerca a los animales por la unidad de su ser, hija legítima de la inconsciencia. Sin embargo, desde que el hombre despierta y vivie el pensamiento abstracto, se ha formado en él una dualidad. No puede hurtarse a la vida de los sentidos; no puede negarse a la vida de la razón.
El artista y los dioses. Fernando Pessoa
Fuente original
Fernando Pessoa, El regreso de los dioses, Barcelona: Seix-barral, 1986
La sesión de evocación de la obra y de la figura de Jorge de Sena, realizada en el Teatro de S. Carlos de Lisboa el 10 de Julio de 2008, tuvo un título que a esta distancia fácilmente parecerá premonitorio: Jorge de Sena – Un regreso. Para hablar del autor de “Señales de fuego” reunimos allí, además de un representante de la Fundación, para el caso su patrono, a algunas de las personas más cualificadas del pensamiento literario y crítico portugués: Eduardo Lourenço, Vítor Aguiar e Silva, Jorge Fazenda Lourenço y António Mega Ferreira, cuyas intervenciones contaron con la inteligente moderación del ministro de Cultura, José Antonio Pinto Ribeiro. La sala del San Carlos estaba llena hasta el gallinero, lo que demuestra que la premonición, si lo era, estaba siendo compartida por unos cuantos cientos de personas. Hube lectura de poemas por Jorge Vaz de Carvalho y el pianista António Rosado interpretó composiciones sobre las que Sena había escrito. Quien estuvo allí no lo olvidará nunca. Al final la Fundación ofreció a cada uno de los participantes un estuche con llaves: las que deberían abrir las puertas necesarias para que Jorge de Sena regresase definitivamente a su país. No, no fue premonición. Simplemente, lo que tiene que ser, tiene que ser y tiene mucha fuerza. La fuerza de todas las personas, casi un millar, unidas en el mismo pensamiento: que regrese Jorge de Sena, que regrese ya. Regresó, por fin. No sé si somos más ricos. Más conscientes de nuestras responsabilidades, sí. Pocas cosas agradarían tanto a Jorge de Sena.
Não sei, meus filhos, que mundo será o vosso.
É possível, porque tudo é possível, que ele seja
aquele que eu desejo para vós. Um simples mundo,
onde tudo tenha apenas a dificuldade que advém
de nada haver que não seja simples e natural.
Um mundo em que tudo seja permitido,
conforme o vosso gosto, o vosso anseio, o vosso prazer,
o vosso respeito pelos outros, o respeito dos outros por vós.
E é possível que não seja isto, nem seja sequer isto
o que vos interesse para viver. Tudo é possível,
ainda quando lutemos, como devemos lutar,
por quanto nos pareça a liberdade e a justiça,
ou mais que qualquer delas uma fiel
dedicação à honra de estar vivo.
(…)
Acreditai que nenhum mundo, que nada nem ninguém
vale mais que uma vida ou a alegria de tê-la.
É isto o que mais importa – essa alegria.
Acreditai que a dignidade em que hão-de falar-vos tanto
não é senão essa alegria que vem
de estar-se vivo e sabendo que nenhuma vez
alguém está menos vivo ou sofre ou morre
para que um só de vós resista um pouco mais
à morte que é de todos e virá.
Que tudo isto sabereis serenamente,
sem culpas a ninguém, sem terror, sem ambição,
e sobretudo sem desapego ou indiferença,
ardentemente espero. Tanto sangue,
tanta dor, tanta angústia, um dia
- mesmo que o tédio de um mundo feliz vos persiga -
não hão-de ser em vão. Confesso que
muitas vezes, pensando no horror de tantos séculos
de opressão e crueldade, hesito por momentos
e uma amargura me submerge inconsolável.
Serão ou não em vão? Mas, mesmo que o não sejam,
quem ressuscita esses milhões, quem restitui
não só a vida, mas tudo o que lhes foi tirado?
Nenhum Juízo Final, meus filhos, pode dar-lhes
aquele instante que não viveram, aquele objeto
que não fruíram, aquele gesto
de amor, que fariam «amanhã».
E, por isso, o mesmo mundo que criemos
nos cumpre tê-lo com cuidado, como coisa
que não é nossa, que nos é cedida
para a guardarmos respeitosamente
em memória do sangue que nos corre nas veias,
da nossa carne que foi outra, do amor que
outros não amaram porque lho roubaram.
Nada tereis, mas nada: nem os ossos,
que um vosso esqueleto ha-de ser buscado,
para passar por meu. E para outros ladrões,
iguais a vós, de joelhos, porem flores no túmulo.
Para a minha alma eu queria uma torre como esta,
assim alta,
assim de névoa acompanhando o rio.
Estou tão longe da margem que as pessoas passam
e as luzes se reflectem na água.
E, contudo, a margem não pertenece ao rio
nem o rio está em mim como a torre estaria
se eu a soubesse ter…
uma luz desce o rio
gente passa e não sabe
que eu quero uma torre tão alta que as aves não passem
as nuvens não passem
tão alta tão alta
que a solidão possa tornar-se humana.
“El trabajo es un castigo. La Biblia lo dice. Lo impuso Dios y, que sepamos, no lo ha levantado.”
Fernando Fernán Gómez
Caín: un misterio.Lord ByronACTO I. ESCENA I.
(Fragmento)
Caín. ¿Tú tentaste a mi madre? Lucifer. No tiento a nadie, sino con la verdad: ¿no fue aquel árbol el árbol del saber? ¿Y no era el árbol de la vida siempre fértil? ¿Fui yo quien le dijo que no comiera de él ?¿fui yo quien plantó lo prohibido al alcance de seres inocentes, curiosos por su propia inocencia? Yo os hubiera hecho dioses y el que os echó, fue porque no debías comer el fruto de la vida, y “llegar a ser dioses como nosotros”. ¿Fue eso lo que les dijo? Caín. Eso fue, según dicen lo que oyeron entre truenos. Lucifer. ¿Entonces quién fue el demonio?
Toda poesía –y la canción es una poesía ayudada- refleja lo que el alma no tiene. Por eso la canción de los pueblos tristes es alegre y la canción de los pueblos alegres es triste.
El fado, sin embargo, no es alegre ni triste. Es un episodio de intervalo. Lo formó el alma portuguesa cuando no existía y deseaba todo sin tener fuerza para desearlo.
El fado es el cansancio del alma fuerte, la mirada de desprecio de Portugal al Dios en que creyó y también lo abandonó.
En el fado los Dioses regresan legítimos y lejanos. Es ese el segundo sentido de la figura del Rey Don Sebastián.
El fado y el alma portuguesa.Publicado en Noticias Ilustrado, 2º serie, nº 44, 14/4/1929
Seguramente también Valle-Inclán se llevó ayer de copas a Fernando Fernán Gómez y Rafael Azcona por el callejón del Gato , cómo dijo Abel Grau con motivo de la XI Noche de Max Estrella
Para coger el sueño…
Así que he visto que no hay cosa mejor que alegrarse el hombre con lo que hiciere; porque esta es su parte: porque ¿quién lo llevará para que vea lo que ha de ser después de él?