Chopin Competition 2010 – Yulianna Avdeeva – Nocturne Op. 27 nº2
But wait please, please, please, please, please…
Solomon Burke: Don’t give up on me
In Memoriam
Residencia de Estudiantes
5 martes
a las doce y media de la mañana
Presentación del álbum
“Tangos, habaneras y otras milongas”
Interpretadas por Rosa Torres-Pardo, Cuarteto Assai y Manuel Valdés
Participan EMILIO ARAGÓN • IÑAKI GABILONDO •
ALBERTO RUIZ-GALLARDÓN • ALEX SÁNCHEZ

Fuente l Residencia de Estudiantes
Vía l Cuarteto Assai (Facebook)
www.cuartetoassai.net
www.myspace.com/assaicuarteto
Una propuesta inestimable de Joaquín Ruiz (Cuarteto Assai)
(…)
Leído en Libros del Silencio, Comunicación Cultural ( dosdoce.com)
“La carta que estaba allí tirada era para mí. (…) Iba a cambiar el rumbo de mi vida. “
Nada. Carmen Laforet.
The Beatles
Please Mr. Postman
Wait, oh yes wait a minute mister postman
Wait, wait mister postman
Mister postman look and see
You got a letter in your bag for me
I been waiting such a long time
Since I heard from that girl of mine
There must be some word today
From my girlfriend so far away
Please mister postman look and see
If there’s a letter, a letter for me
I been standing here waiting mister postman
So patiently
For just a card or just a letter
Saying she’s returning home to me
So many days you passed me by
See the tear standing in my eye
You didn’t stop to make me feel better
By leaving me a card or a letter
You gotta wait a minute, wait a minute
You gotta wait a minute, wait a minute
You gotta wait a minute, wait a minute
You gotta check it and see, one more time for me
Wait
Wait
Wait
Deliver the letter, the sooner the better
Wait
HOMENAJE
A la Residencia de Estudiantes
SIN palabras, ni gesto, el pensamiento
se agrandaba: era flor que nos abría…
El gran álamo, el único -¿el maestro
anterior?-, siempre fiel y junto al agua,
presidía, observaba, era equilibrio
en cada instante necesario. Allí,
sobre el canal y casi al pie del puente,
hacia el lado interior -cerca del alma-
juzgó y juzga.
Una vez, el pensamiento,
respiración y luz abrió a un muchacho
oscuro y, por un cuerpo perseguido,
siendo sol: ¡entró en él a iluminarlo!
Su sangre oculta -propia- sintió ajena…
Y, un día, cruzó el puente.
“¡Adiós!” -el álamo
le dijo, desde adentro, al pasar-: “¡Mírame!…”
Miró el muchacho y vio moverse al agua.
“¡Adiós!”, dijo el reflejo al pie del árbol,
en vértice y central, fusión de un mundo
que no olvida…
(¡Fui, yo!)
-Pero ¿el maestro?…
-El anterior. El fiel.
¡Aún vive el álamo!
Emilio Prados
Fuente l Vicente Aleixandre. Web Concordance
…or just a letter “ !
Sombra y sol llenan mi vida…
sombra y sol se compaginan
Miguel Oñate
Por Fundação José Saramago
Não se pode voltar ao debate sobre literatura e compromisso sem que pareça que estamos a falar de restos fósseis. Limito-me a propor que regressemos ao autor, a essa concreta figura de homem ou mulher que está por trás dos livros e sem a qual a literatura não seria nada. O problema não está em que tenham desaparecido as causas que motivam o compromisso, mas sim que o escritor tenha deixado de comprometer-se.
“Saramago: ‘La posibilidad de lo imposible, los sueños e ilusiones, son la materia de mi escritura”, ABC, Madrid, 20 de Abril de 1989
*
SU COLERILLA TIENE CUALQUIER MOSCA (577)
Fuente l Fundación Francisco de Quevedo
“La estupidez insiste siempre, sobre todo en los más estúpidos”.
Albert Camus
Cita l Wikiquote (Estupidez)
“Estoy encantado de hablar con los internautas, lo hago cada vez que puedo en mi Facebook y en mi blog pero, desgraciadamente no tengo todo el tiempo que me gustaría, en todo caso, bienvenidos a esta reflexión conjunta.”
Eduard Punset
El divulgador científico y presentador del programa de TVE ‘Redes’, ahora en RTVE.es
Enlacel Encuentros digitales RTVE.es
Actualización l “El ser humano tiene futuro”
“Las preguntas eran no sólo curiosas, sino muy inteligentes y es verdad que la mayoría de ellas se refería no tanto a rebuscar entre nuestros propios intestinos, sino en los de los demás. Muchas gracias y un gran abrazo. Yo lo poco que sé, lo he aprendido escrutando los intestinos de los demás.”
Eduard Punset
La vida, en cierta forma, es un saco de reacciones químicas.
George Whitesides
“…escrutando los intestinos de los demás.”
Añado “escudriñar” y “escrutar” en las palabras clave.
Muchas gracias y un abrazo, pues …
Sin ilusiones, vivimos apenas del sueño, que es la ilusión de quien no puede tener ilusiones.
Libro del desasosiego. Bernardo Soares.
2
(TRECHO INICIAL)
He nacido en un tiempo en que la mayoría de los jóvenes habían perdido la creencia en Dios, por la misma razón que sus mayores la habían tenido: sin saber por qué. Y entonces, porque el espíritu humano tiende naturalmente a criticar porque siente, y no porque piensa, la mayoría de los jóvenes ha escogido a la Humanidad como sucedáneo de Dios. Pertenezco, sin embargo, a esa especie de hombres que están siempre al margen de aquello a lo que pertenecen, no ven sólo la multitud de la que son, sino también los grandes espacios que hay al lado. Por eso no he abandonado a Dios tan ampliamente como ellos ni he aceptado nunca a la Humanidad. He considerado que Dios, siendo improbable, podría ser; pudiendo, pues, ser adorado; pero que la Humanidad , siendo una mera idea biológica, y no significando más que la especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto de la Humanidad , con sus ritos de Libertad e Igualdad, me ha parecido siempre una resurrección de los cultos antiguos, en que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales.
Así, no sabiendo creer en Dios, y no pudiendo creer en una suma de animales, me he quedado, como otros de la orilla de las gentes, en esa distancia de todo a que comúnmente se llama la Decadencia. La Decadencia es la pérdida total de la inconsciencia; porque la inconsciencia es el fundamento de la vida. El corazón, si pudiese pensar, se pararía.
A quien como yo, así, viviendo no sabe tener vida, ¿qué le queda sino, como a mis pocos pares, la renuncia por modo y la contemplación por destino? No sabiendo lo que es la vida religiosa, ni pudiendo saberlo, porque no se tiene fe con la razón; no pudiendo tener fe en la abstracción del hombre, ni sabiendo siquiera qué hacer de ella ante nosotros, nos quedaba, como motivo de tener alma, la contemplación estética de la vida. Y, así, ajenos a la solemnidad de todos los mundos, indiferentes a lo divino y despreciadores de lo humano, nos entregamos fútilmente a la sensación sin propósito, cultivada con un epicureísmo sutilizado, como conviene a nuestros nervios cerebrales.
Reteniendo, de la ciencia, solamente aquel precepto suyo central de que todo está sujeto a leyes fatales, contra las cuales no se reacciona independientemente, porque reaccionar es haber hecho ellas que reaccionásemos; y comprobando que ese precepto se ajusta al otro, mas antiguo, de la divina fatalidad de las cosas, abdicamos del esfuerzo como los débiles del entrenamiento de los atletas, y nos inclinamos sobre el libro de las sensaciones con un gran escrúpulo de erudición sentida.
No tomando nada en serio, ni considerando que nos fuese dada, por cierta, otra realidad que nuestras sensaciones, en ellas nos refugiamos, y a ellas exploramos como a grandes países desconocidos. Y, si nos empleamos asiduamente, no sólo en la contemplación estética, sino también en la expresión de sus modos y resultados, es que la prosa o el verso que escribimos, destituidos de voluntad de querer convencer al ajeno entendimiento o mover la ajena voluntad, es apenas como el hablar en voz alta de quien lee, como para dar objetividad al placer subjetivo de la lectura.
Sabemos bien que toda obra tiene que ser imperfecta, y que la menos segura de nuestras contemplaciones estéticas será la de aquello que escribimos. Pero, imperfecto y todo, no hay poniente tan bello que no pudiese serlo más, o brisa leve que nos dé sueño que no pudiese darnos un sueño todavía más tranquilo. Y así, contempladores iguales de las montañas y de las estatuas, disfrutando de los días como de los libros soñándolo todo, sobre todo para convertirlo en nuestra íntima substancia, haremos también descripciones y análisis que, una vez hechos, pasarán a ser cosas ajenas que podemos disfrutar como si viniesen en la tarde.
No es éste el concepto de los pesimistas, como aquel de Vigny, para quien la vida es una cárcel, en la que él tejía paja para distraerse. Ser pesimista es tomar algo por trágico, y esa actitud es una exageración y una incomodidad. No tenemos, es cierto, un concepto de valía que apliquemos a la obra que producimos. La producimos, es cierto, para distraernos, pero no como el preso que teje la paja, para distraerse del Destino, sino como la joven que borda almohadones para distraerse, sin nada más.
Considero a la vida como una posada en la que tengo que quedarme hasta que llegue la diligencia del abismo. No sé a dónde me llevará, porque no sé nada. Podría considerar esta posada una prisión, porque estoy compelido a aguardar en ella; podría considerarla un lugar de sociabilidad, porque aquí me encuentro con otros. No soy, sin embargo, ni impaciente ni vulgar. Dejo a lo que son a los que se encierran en el cuarto, echados indolentes en la cama donde esperan sin sueño; dejo a lo que hacen a los que conversan en las salas, desde donde las músicas y las voces llegan cómodas hasta mí. Me siento a la puerta y embebo mis ojos en los colores y en los sonidos del paisaje, y canto lento, para mí solo, vagos cantos que compongo mientras espero.
Para todos nosotros caerá la noche y llegará la diligencia. Disfruto la brisa que me conceden y el alma que me han dado para disfrutarla, y no me interrogo más ni busco. Si lo que deje escrito en el libro de los viajeros pudiera, releído un día por otros, entretenerlos también durante el viaje, estará bien. Si no lo leyeran, ni se entretuvieran, también estará bien.
29-3-1930
Libro del desasosiego de Bernardo Soares
Por Fernando Pessoa (*)
Traducción de Angel Crespo
Fuente l Enfocarte.com
In Memoriam
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