“Mirad mis composiciones y encontraréis a menudo algo jovial en ellas, puesto que yo soy así: al lado de un pensamiento serio encontraréis otro alegre, como en las tragedias de Shakespeare.”
Franz Joseph Haydn
“Mirad mis composiciones y encontraréis a menudo algo jovial en ellas, puesto que yo soy así: al lado de un pensamiento serio encontraréis otro alegre, como en las tragedias de Shakespeare.”
Franz Joseph Haydn
Creo que una brizna de yerba no es menos
que el camino que recorren las estrellas.
Y que la hormiga es perfecta.
Y que también lo son el grano de arena
y el huevo del zorzal.
Y que la rana es una obra maestra, digna de las más altas.
Y que la zarzamora podría adornar los salones del cielo.
Y que la menor articulación de mi mano
puede humillar a todas las máquinas.
Y que una vaca, paciendo con la cabeza baja,
supera a todas las estatuas.
Y que un ratón, es un milagro
capaz de asombrar a millones de incrédulos.
Canto a mi mismo. Hojas de hierba. Walt Whitman
Este es un canto de amor y respeto a la más grande de todas las maravillas, que es la vida humana.
Y yo también lo creo.
Joan Manuel Serrat

Y el pan nuestro
Sólo conozco de ti
la sonrisa gioconda
con labios separados
el misterio
mi terca obsesión
de desvelarlo
y avanzar porfiado
y sorprendido
tanteando tu pasado
Sólo conozco
la dulce leche de tus dientes
la leche plácida y burlona
que me separa
y para siempre
del paraíso imaginado
del imposible mañana
de paz y dicha silenciosa
de abrigo y pan compartido
de algún objeto cotidiano
que yo pudiera llamar
nuestro
Fuente l Onetti.net
La invitación amable
Acercate, poeta; mi alma es sobria,
de amor no entiende -del amor terreno-
su amor es mas altivo y es mas bueno.
No pediré los besos de tus labios.
No beberé en tu vaso de cristal,
el vaso es frágil y ama lo inmortal.
Acercate, poeta sin recelos…
ofréndame la gracia de tus manos,
no habrá en mi antojo pensamientos vanos.
¿Quieres ir a los bosques con un libro,
un libro suave de belleza lleno?…
Leer podremos algun trozo ameno.
Pondré en la voz la religión de tu alma,
religión de piedad y de armonía
que hermana en todo con la cuita mía.
Te pediré me cuentes tus amores
y alguna historia que por ser añeja
nos dé el perfume de una rosa vieja.
Yo no diré nada de mi misma
porque no tengo flores perfumadas
que pudieran asi ser historiadas.
El cofre y una urna de mis sueños idos
no se ha de abrir, cesando su letargo,
para mostrarte el contenido amargo.
Todo lo haré buscando tu alegría
y seré para ti tan bondadosa
como el perfume de la vieja rosa.
La invitación esta….sincera y noble.
¿Quieres ser mi poeta buen amigo
y sólo tu dolor partir conmigo?
Fuente l A media voz
…oooOOOooo…
Carmen:
Porque has amado mucho, Dios te abrirá su puerta.
¡Ay, triste Marianita! ¡Rosa de los rosales!
Novicia 1: (Arrodillándose.)
Ya no verán tus ojos las naranjas de luz
que pondrá en los tejados de Granada la tarde.
(Fuera empieza un lejano campaneo.)
Monja 1: (Arrodillándose.)
Ni sentirás la dulce brisa de primavera
pasar de madrugada tocando tus cristales.
Novicia 2: (Arrodillándose y besando la orla del vestido de Mariana.)
¡Clavellina de mayo! ¡Rosa de Andalucía!,
que en las altas barandas tu novio está esperándote.
Carmen:
¡Mariana, Marianita, de bello y triste nombre,
que los niños lamenten tu dolor por la calle!
Mariana: (Saliendo.)
¡Yo soy la Libertad porque el amor lo quiso!
¡Pedro! La Libertad, por la cual me dejaste.
¡Yo soy la Libertad, herida por los hombres!
¡Amor, amor, amor, y eternas soledades!
(Un campaneo vivo y solemne invade la escena, y un coro de niños empieza, lejano, el romance. Mariana se va, saliendo lentamente, apoyada en Sor Carmen. Todas las demás monjas están arrodilladas. Una luz maravillosa y delirante invade la escena. Al fondo, los niños cantan.)
¡Oh, qué día triste en Granada,
que a las piedras hacía llorar,
al ver que Marianita se muere
en cadalso por no declarar!
(No cesa el campaneo.)
Telón lento
Granada, 8 de enero de 1925.

El recuerdo de mi suplicio hará más por nuestra causa que todas las banderas del mundo.
Mariana Pineda
Imágenes extraídas de Margarita Xirgu.
