Brassaï, taller de Picasso, 16 junio de 1944.
De pie, de izquierda a derecha: J. Lacan, Cécile Eluard, P. Reverdy, Louise Leiris, Picasso, Zanie de Campan, Valentine Hugo, Simone de Beauvoir, Brassaï. Sentados, de izquierda a derecha: Sartre, Camus, Michel Leiris, Jean Aubier.
Pablo Ruiz Picasso además de pintor, escultor, dibujante, grabador e ilustrador, fue escritor. (…)
La obra, según afirma el autor, fue redactada en sólo cuatros días – del 14 al 17 de enero de 1941- en un cuaderno escolar. (…)
La pieza es un canto al optimismo y a la libertad, en el cual se da rienda suelta a los sueños, las obsesiones, los deseos inconfesables y al espíritu inagotable del ingenio. (…)
Le Decir attrapé par la queue está dividida en seis escenas. El argumento parece indecible, ya que una idea lleva a otra y las palabras se combinan como juegos de malabarismo con un ritmo que no sabemos hacia donde nos lleva. El hilo de la narración está ausente, los personajes son seres orgánicos que están en permanente cambio listos para coger aliento y empezar nuevamente en un presente continuo. El verdadero protagonista es el Deseo que exorciza los pesares, la nostalgia de los tiempos idos. El texto está cargado de poesía, humor y erotismo donde reinan sus propias reglas, al margen de la gramática, la lógica y la puntuación. La palabra es una orgía de los sentidos, una aventura amorosa que raya con lo onírico. (…)
La primera vez que se realizó una lectura pública de Le Decir attrapé par la queue fue el 19 de marzo de 1944, en el apartamento de Michel y Lousie Leiris, ubicado en la cuarta planta de una casa del quai des Grands-Augustins, a poca distancia del taller de Picasso. El director y responsable de escena fue Albert Camus, quien explicaba los decorados, anunciaba los actos y presentaba a los protagonistas. Lo hizo provisto de un bastón que golpeaba tres veces. Michel Leiris representó al Gran Pie, Raymond Queneau hizo de Cebolla, asimismo Jean-Paul Sastre le tocó el papel de Fondo Redondo y Las Angustias fueron interpretadas por Georges Hugnet y Dora Maar. Los breves parlamentos de Las Cortinas y El Silencio los dijeron Jean Aubier y Jacques-Laurent Bost, respectivamente. Zanie de Campan, Lousie Leiris y Simone de Beauvoir se repartieron los roles de La Tarta, Los dos caniches y La Prima. Ensayaron varias tardes y el propio Picasso asistió muchas veces a las sesiones. Durante la “premier”, el pintor malagueño, colocó en la chimenea un retrato del poeta Max Jacob, como homenaje de su muerte en el campo de batalla el 5 de marzo de 1944. A la función asistieron entre otros intelectuales: Jean-Louis Barrault, Georges Bataille, Sylvia Bataille, Georges Braque, Maria Casarès, Valentine Hugo, Jacques Lacan, Georges Limbour, Henri Michaux, Mouloudji, Lucienne et Armand Salacrou y Pierre Reverdy.
Después de tres meses de la representación, Picasso volvió a reunir a sus amigos actores para darles las gracias por esa inolvidable velada. Y fue entonces cuando Brassaï inmortalizó el momento con varias fotos.
Después de tres meses de la representación, Picasso volvió a reunir a sus amigos actores para darles las gracias por esa inolvidable velada. Y fue entonces cuando Brassaï inmortalizó el momento con varias fotos.
Extractos del Prólogo a la traducción que Lorenzo Pareja y Patricia Venti realizan de la obra teatral El deseo atrapado por la cola, publicado en la bitácora El lugar que ocupo, de Patricia Venti.

Estuve la semana pasada en la exposición del Círculo de Bellas Artes de Madrid, tal vez la has visitado, si no es así no te la pierdas, emociona ver las fotos los affiches, los diseños… y los libros que leíamos vestidos de negro, en sus ediciones originales.
Un saludo y gracias por tu artículo. Lo enlazo en mi blog.
Comentario por lisi — Marzo 30, 2009 @ 11:00 pm
Gracias por la información sobre la exposición , no tenía constancia . Iré tan pronto como me sea posible. Y gracias también por el enlace.
Saludos.
Comentario por La Balaustra — Marzo 31, 2009 @ 7:56 am