Nos Queda La Palabra

Noviembre 11, 2009

…llave que ya no abre ningún sueño

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Desencuentro

  

Desencuentro

 
Esquiva como la noche,
como la mano que te entorpecía,
como la trémula succión
insuficiente de la carne;
esquiva y veloz como la hoja
ensangrentada de un cuchillo,
como los filos de la nieve, como el esperma
que decora el embozo de las sábanas,
como la congoja de un niño
que se esconde para llorar.
              
Tratas de no saber y sabes
que ya está todo maniatado,
      allí
donde pernocta el irascible
lastre del desamor, sombra
partida por olvidos, desdenes,
llave que ya no abre ningún sueño:
              
La ausencia se aproxima
en sentido contrario al de la espera.

 

José Manuel Caballero Bonald

 

 

Noviembre 10, 2009

…si mi trabajo no vale de algo.

 ‘El trabajo es lo primero’

MOVILIZACION  GENERAL SINDICAL 

EN MADRID 12 DE DICIEMBRE

 

 “De la misma manera que Salomón no sabía qué viaje hacía, nosotros tampoco sabemos adónde nos llevan”.

“Nosotros somos las palabras”

No al Paro

José  Saramago

 

alitolarraldero

GRITO CHANGA

José Larralde

Me ofrecieron conchabo
para ir tirando, para ir tirando,
el trabajo anda escaso,
la paga estrecha
y el lomo es ancho.
Porque tengo a mis hijos
que a puro brazo los estoy criando,
me priendo a cualquier cosa,
el hambre es mucho y el pan escaso.
Clavo el hacha en el árbol,
saco los yuyos, armo el andamio,
no tengo oficio fijo,
de muy chiquito, viví cinchando.
Hoy no tengo derecho
ni pa embromarme dentro el salario.
El patrón ya me dijo
que si me enfermo no se hace cargo.
¡La pucha! Que valgo poco,
si no me alcanza ni pa cigarro,
y el hueso que llevo a casa
dentro del pecho me está golpeando.
Si me agarra la rabia
y pego el grito, me estoy pensando,
que mis pobres cachorros,
no tienen culpa pa darles cargo.
Que venga el sabio y diga
si mi trabajo no vale de algo.
Que el sabio me conteste,
si pa tranquiarla no soy un galgo.
Si el sabe todo eso,
sabe de sobra que es poco el pago.
Por saber tantas cosas,
hacen que el pobre reviente de asco.
¡La pucha! Que valgo poco,
si no me alcanza ni pa cigarro,
y el hueso que llevo a casa
dentro del pecho me está golpeando.
Si me agarra la rabia
y pego el grito, me estoy pensando,
que mis pobres cachorros,
no tienen culpa pa darles cargo.

 

Fuente l Don José LARRALDE

…dans la santé essentielle

 

raulphotographe

Conte

       Un Prince était vexé de ne s’être employé jamais qu’à la perfection des générosités vulgaires. Il prévoyait d’étonnantes révolutions de l’amour, et soupçonnait ses femmes de pouvoir mieux que cette complaisance agrémentée de ciel et de luxe. Il voulait voir la vérité, l’heure du désir et de la satisfaction essentiels. Que ce fût ou non une aberration de piété, il voulut. Il possédait au moins un assez large pouvoir humain.      Toutes les femmes qui l’avaient connu furent assassinées. Quel saccage du jardin de la beauté! Sous le sabre, elles le bénirent. Il n’en commanda point de nouvelles. – Les femmes réapparurent.      Il tua tous ceux qui le suivaient, après la chasse ou les libations. – Tous le suivaient.      Il s’amusa à égorger les bêtes de luxe. Il fit flamber les palais. Il se ruait sur les gens et les taillait en pièces. La foule, les toits d’or, les belles bêtes existaient encore.      Peut-on s’extasier dans la destruction, se rajeunir par la cruauté! Le peuple ne murmura pas. Personne n’offrit le concours de ses vues.      Un soir il galopait fièrement. Un Génie apparut, d’une beauté ineffable, inavouable même. De sa physionomie et de son maintient ressortait la promesse d’un amour multiple et complexe! d’un bonheur indicible, insupportable même! Le Prince et le Génie s’anéantirent probablement dans la santé essentielle. Comment n’auraient-ils pas pu en mourir. Ensemble donc ils moururent.      Mais ce Prince décéda, dans son palais, à un âge ordinaire. Le prince était le Génie. Le Génie était le Prince. – La musique savante manque à notre désir.

 

Les Illuminations. Arthur Rimbaud

Fuente l Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes

La música sabia no acude a nuestro deseo…

 

Sostiene Pereira…

 

Sostiene Pereira (piano solo) Ennio Morricone

Mercuziopianist

Noviembre 9, 2009

Las ubres de Tiresias

  
Costumes par Serge Férat, 1917
Guillaume Apollinaire
Les Mamelles de Tirésias
Drame surréaliste en deux actes et un prologue
Préface
[Poèmes dédicatoires]
Prologue
Acte premier
Acte II
Fuente l Bibliotheca Augustana
 

  ”Poesía y creación no son sino una misma cosa y no se debe llamar poeta sino al que inventa, al que crea en la medida en que el hombre puede crear. El poeta es el que descubre alegrías nuevas, aunque sean penosas de soportar”.

Guillaume Apollinaire

 

Fuente l  Color de Francia. La femme Assise. Ensayos Selectos. José María González de Mendoza

 

“no hace falta más para liarla”

 

Philomé Obin

Pont-médisant sur la route de Millot. Philomé Obin

En los anales de la pintura llamada naïf –tal vez por su proximidad a la manera de ser de los niños–, hay un cuadro del que fue, probablemente, su pintor más excelso, el haitiano Obin, titulado Pont-médisant sur la route de Millot. Un personaje montado a caballo atraviesa el puente, indiferente a lo que allí se cuece. Apoyado en la baranda de la izquierda, pero de pie, alguien mira al animal como si allí no se barruntara nada, mientras que, sentado en el lado opuesto, otro le habla a una moza de a pie a poca distancia. En el cauce del río, unas plantas verdes animan algo el escenario. Y nada más.

En el cuadro está todo lo imprescindible para montar un relato. Alguien que medita; otro que se desplaza a alguna parte; un tercero que le dice algo ininteligible a una joven en busca de compañía. El pintor oriundo del norte de Haití quiso decirnos “no hace falta más para liarla”, basta la fase del chismorreo y la maledicencia. Es una visión tranquila del mundo que nos rodea. No pasa casi nada. Nadie vitupera a nadie. Es lo que aparenta ocurrir cuando se ignora –no tenemos más remedio por nuestro tamaño– la truculencia del mundo microbiano. Somos demasiado grandes para percibirlo y demasiado pequeños para concebir la vida galáctica.

 

Leer artículo ¿Cuántas realidades existen? en el Blog de Eduard Punset

Fuente l Redes para la Ciencia

Noviembre 8, 2009

“When I consider…”

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ON HIS BLINDNESS

Indigno de los astros y del ave
Que surca el hondo azul, ahora secreto,
De esas líneas que son el alfabeto
Que ordenan otros y del mármol grave
Cuyo dintel mis ya gastados ojos
Pierden en su penumbra, de las rosas
Invisibles y de las silenciosas
Multitudes de oros y de rojos
Soy, pero no de las Mil Noches y Una
Que abren mares y auroras en mi sombra
Ni de Walt Whitman, ese Adán que nombra
Las criaturas que son bajo la luna,
Ni de los blancos dones del olvido
Ni del amor que espero y que no pido…

De: El oro de los tigres (1972)
BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Tomo II.
San Pablo, Emecé, 1994. p. 477

ON HIS BLINDNESS

Al cabo de los años me rodea
una terca neblina luminosa
que reduce las cosas a una cosa
sin forma ni color. Casi a una idea.
La vasta noche elemental y el día
lleno de gente son esa neblina
de luz dudosa y fiel que no declina
y que acecha en el alba. Yo querría
ver una cara alguna vez. Ignoro
la inexplorada enciclopedia, el goce
de los libros que mi mano reconoce,
las altas aves y las lunas de oro.
A los otros les queda el universo:
a mi penumbra, el hábito del verso.

De: Los conjurados (1985)
BORGES, Jorge Luis. Obras Completas. Tomo III.
San Pablo, Emecé, 1994. p. 480

Fuente l  “On his Blindness” Borges, Milton y la ceguera. Brenda Sánchez.

 © Brenda Sánchez 2002
Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid

Texto l   “On his Blindness” Borges, Milton y la ceguera. Brenda Sánchez. Anexo

 

“A aquellos que han apagado los ojos del pueblo, reprochadles su ceguera.”

John Milton

 

Noviembre 7, 2009

…que veux-tu me dire?

civileso
En esta grabación
Cecilia Bartoli / Chant d’amour (françaises melodías)
Whung Myung-Chung (piano) (1996)

 

Pauline Viardot García (1821-1910)

“Hai luli”

 ”Les Prisonniers du Caucase” 

 Xavier de Maistre

Je suis triste, je m’inquiète,
Je ne sais plus que devenir,
Mon bon ami devait venir,
Et je l’attends ici seulette.
Hai luli, hai luli
Où donc peut être mon ami ?

Je m’assieds pour filer ma laine,
Le fil se casse dans ma main…
Allons, je filerai demain ;
Aujourd’hui je suis trop en peine !
Hai luli ! Hai luli !
Qu’il fait triste sans son ami !

Si jamais il devient volage,
S’il doit un jour m’abandonner,
Le village n’a qu’à brûler,
Et moi-même avec le village !
Hai luli ! Hai luli !
A quoi bon vivre sans son ami ?

 

 

“En la vida de las personas hay grandes misterios y el amor es uno de los más inaccesibles”.

La desdichada. Ivan Turgueniev

 

Fuentes l La desdichada. BERTIGO. Blog del escritor Eduardo Berti.

 

Les Frênes

Sauvons la maison Tourguéniev

Le blog du Musée Tourguéniev

“L’association des amis d’Ivan Tourguéniev Pauline Viardot et Maria Malibran”

 

 

Noviembre 5, 2009

…cuya respuesta nadie sabe

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raulphotographe

Paco Ibáñez

Luis Cernuda: “Un español habla de su tierra”

 

No decía palabras

No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.

Auque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.

 

Los placeres prohibidos (1931)

Fuente l Aula de Letras

lasciate ogni esperanza…

 

Esto no son cuentos. Ocurre que, por su carácter vehemente, o quizá por falta de experiencia cívica, los españoles han propendido siempre a tomar la política demasiado a pechos. La última guerra civil los dejó deshechos, orgullosísimos, y con la incómoda sensación de haber sufrido una burla sangrienta. Apenas les consolaba ahora, rencorosamente, el ver a sus burladores enzarzados a su vez en el mismo juego siniestro -pues había comenzado en seguida la que se llamaría luego Segunda Guerra Mundial…

Yo soy uno de aquellos españoles. Habiendo leído a Maquiavelo por curiosidad profesional y aun por el puro gusto, no ignoraba que la política tiene sus reglas; que es una especie de ajedrez, y nada se adelanta con volcar el tablero. Pero si envidiaba -y cada día envidio más- la prudente astucia de los italianos, que saben vivir, también me daba cuenta de que, por nuestra parte, nos complacemos nosotros en no tener remedio, y estamos siempre abocados a abrir de nuevo el tajo y caer al hoyo. Ningún escarmiento nos basta, ni jamás aprendemos a distinguir la política de la moral. Recién derrotados, ¿no estábamos cifrando acaso todas nuestras esperanzas en el triunfo de aquellas mismas potencias que, atados de pies y manos, acababan de entregarnos a la voracidad fascista? Sí; como tantos otros exiliados, esperaba yo desde la otra orilla del océano lo mismo que esperaban en la Península millones de españoles: la caída de la sucursal que el eje Berlín-Roma tenía instalada en Madrid; lo mismo que, con temerosa expectativa, aguardaban también los titulares, partidarios y beneficiarios de ese régimen.

Unos y otros, los españoles de ambos bandos estábamos engañados en nuestros cálculos. Podían ser éstos correctos, e irreprochables los razonamientos en que se fundaban; pero ¿a qué confundir lógica e historia, que son dos asignaturas tan distintas? Después de aniquilar a Mussolini y Hitler, las democracias tendieron amorosa mano a su tierno retoño, que se tambaleaba; no fuera, ¡por Dios!, a caerse. En vista de lo cual, amigos, lasciate ogni esperanza .

 

La vida por la opinión ” por Francisco Ayala

 

Fuente l DDOOSS  (Texto completo)

.

«[...] El sarcasmo, la pena negra, la loca esperanza, el amor, esa felicidad cuyo grito de júbilo decae y se extingue en el sollozo de conocerse efímera, el sarcasmo otra vez, el amor siempre, con sus insoportables y deliciosas torturas de que son instrumento el reloj, el teléfono, el calendario, los oscuros silencios y la imaginación insaciable, todo eso [...]»

 

El jardín de las delicias. Francisco Ayala

 

Fuente l  Los recursos técnicos en la novelística de Francisco Ayala. Rosario Hiriart

               Biblioteca virtual

 

In Memorian

 

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